jueves, 15 de marzo de 2012
EL ENTRENAMIENTO METAFÍSICO
Resulta mucho más fácil emprender
viajes astrales, practicar la clarividencia y semejantes empresas metafísicas
si el individuo se ha preparado previamente sobre una base adecuada. El
entrenamiento metafísico necesita práctica, reiterada y constante. No es
posible, con sólo leer unas pocas instrucciones, ponerse inmediatamente, y sin
ninguna ejercitación, a viajar por el astral en largas excursiones. Hay que
ejercitarse sin cesar un momento.
Nadie puede esperar que brote un
jardín sin que se hayan plantado semillas en un suelo preparado. No sería usual
ver una hermosa rosa crecida sobre una piedra granítica. Por eso mismo, está
claro, no se puede esperar obtener la clarividencia, ni cualquier arte oculta,
que florezca en nosotros cuando la mente está cerrada a cal y canto, con
nuestro cerebro en continuo alboroto de pensamientos mal ligados entre sí. Más
adelante trataremos con más extensión de la quietud, ya que en nuestros días
una batahola de pensamientos insignificantes y el continuo estrépito de la
radio y la televisión, en realidad ahogan nuestros talentos metafísicos.
Los sabios antiguos nos predicaban:
«Estad callados y conoced que Yo estoy dentro de vosotros». Estos sabios
dedicaban casi la vida entera a la investigación metafísica, antes que escribir
una sola palabra sobre el papel. Además, se retiraban a parajes solitarios,
donde no resonasen los ruidos de la llamada civilización; sitios libres de toda
distracción, donde no se podían llenar ni baldes ni botellas. Nosotros tenemos
la ventaja de que nos podemos beneficiar de las experiencias que aquellos
antiguos realizaron en vida, y de las ventajas de que disfrutaron, sin tener
que gastar la mayor parte de nuestra vida estudiando. Si sois espíritus serios
— y si no lo fueseis no leeríais este libro — necesitáis prepararos para
estar dispuestos al rápido desarrollo de vuestras facultades y al conocimiento
del mejor camino para realizar, ante todo, la distensión.
Pocas personas conocen el sentido de
la palabra «relajamiento», o distensión. Muchos piensan que arrellanándose en
una butaca ya basta; pero no es así. Relajarse significa que todo nuestro
cuerpo sea flexible. Hay que estar seguro de que todos los músculos se
encuentran libres de toda tensión. Lo mejor es estudiar cómo hacen los gatos
cuando están en perfecto reposo. El gato llega, da unas pocas vueltas y se deja
caer como un bulto inerte, más o menos informe. El gato no se molesta por si
algunos pocos centímetros de su pierna quedan al descubierto, ni si su aspecto
es poco elegante; simplemente, se echa a reposar y todo su pensamiento se cifra
en la relajación. Un gato puede dejarse caer al suelo y quedarse al instante
dormido.
Es muy probable que todos sepan que
el gato puede ver cosas, invisibles para los ojos humanos. Esto sucede porque
las percepciones de los gatos están a una mayor altura que las de los hombres,
en el «teclado», y pueden ver continuamente el astral; de modo que, para un
gato, un viaje por el astral significa lo que para un hombre cruzar la
habitación en que se halla. Procuremos, pues, emular al gato, ya que éste pisa
terreno firme, y nosotros tenemos que Construir el edificio de nuestros
conocimientos metafísicos sobre bases firmes y duraderas.
¿Sabéis cómo una persona consigue el
relajamiento? ¿Os es posible, sin más explicaciones, lograr la flexibilidad,
preparados a recibir impresiones? Es así como debemos hacerlo. Acostaros en una
posición cómoda. Si necesitáis que los brazos estén extendidos — o vuestras
piernas —, hacedlo. Todo el arte del relajamiento se cifra en estar completa y
absolutamente cómodo. Es mejor relajarse a solas, en vuestro dormitorio, puesto
que la mayoría de personas, principalmente si son mujeres, no gustan de que
nadie las vea en actitudes que equivocadamente piensan que son poco graciosas.
Para relajarse, lo mejor es no pensar en posturas graciosas y toda clase de
convencionalismos.
Nos tenemos que imaginar nuestro
cuerpo como una isla poblada por personas muy pequeñas, siempre dóciles a
nuestros mandatos. También se puede pensar, si así gusta, que nuestro cuerpo es
un vasto estado industrial con sus técnicos, altamente instruidos y obedientes,
situados en los distintos controles y 4centros nerviosos» que componen nuestro
cuerpo. Cuando necesitamos relajarnos, diremos a todas esas personas que hay que
cerrar las fábricas, que nuestros deseos actuales son de que nos dejen
tranquilos; de forma que detengan sus máquinas y
Cómodamente acostados, esforcémonos
en imaginar unas huestes de esos diminutos habitantes en los dedos de nuestros
pies, en todo el pie, en las rodillas, por todas partes, en suma. Miremos a
todos ellos, como si fuésemos unos gigantes altos, altos en el cielo, y
entonces dirijámonos a ellos mentalmente.
Ordenémosles que se marchen de
nuestros pies, de nuestras piernas, manos, brazos, etc... Mandémosles que se
congreguen todos juntos en el espacio que va de nuestro ombligo a nuestro
esternón. El esternón, recordamos a los lectores, es el extremo del hueso de
nuestro pecho. Si pasamos nuestros dedos por el medio de nuestro cuerpo, entre
las costillas, encontraremos una especie de barra de un material duro, y que LS
el esternón. Recorreremos un poco más adelante, y el hueso se acaba. Entre
este sitio y el ombligo se halla el espacio designado. Demos la orden, a toda
esta gente diminuta, de concentrarse allí. Imaginémonos que los vemos
marchándose de nuestros miembros, a través del cuerpo, en filas apretadas como
unos trabajadores abandonando una fábrica, muy atareada, al acabar la jornada
de trabajo.
Al llegar al sitio designado, todos
ellos habrán desertado de vuestras piernas y brazos, y de este modo estos
miembros se encontrarán libres de tensión y de sensación alguna, ya que son
estos personajes quienes alimentan las diversas piezas y centros nerviosos de
vuestras maquinarias y las hacen trabajar. Vuestros brazos y piernas no están
precisamente embotados; pero sí libres de sensaciones y de tensión, sin el
menor cansancio. Podéis decir que, por decirlo de esta manera, «no están aquí».
Ahora ya tenemos a todas esas
personas congregadas en el espacio previsto, como un grupo de trabajadores
esperando una reunión política. Contemplémoslos, en imaginación, por unos pocos
momentos y que nuestra mirada los abarque a todos ellos; entonces,
confidencialmente, digámosles que abandonen nuestro cuerpo hasta que no les
demos instrucciones para la vuelta. Ordenémosles que sigan a lo largo de la
Cuerda de Plata, alejándose de nosotros. Nos dejarán tranquilos mientras
meditamos, distendidos.
Pintémonos a nosotros mismos esa
Cuerda de Plata, prolongándose a lo lejos de nuestro cuerpo físico, dentro de
los grandes países del más allá. Figurémonos que dicha cuerda es un túnel como
el de un «metro», e imaginemos que nos hallamos en una de las horas puntas de
una ciudad como Londres, Nueva York o Moscú; imaginemos que todos ellos
abandonan a la vez la ciudad y se dirigen a los suburbios; pensemos en los
trabajadores tomando un tren tras otro y dejando la ciudad tranquila,
relativamente. Haz que esos diminutos personajes hagan lo que a ti te es fácil
con la práctica. Después, te encontrarás sin tensión, en tus nervios no habrá
barullo, y tus músculos estarán relajados. Permanezcamos quietos para que
nuestro pensamiento se paralice. No importa que pensemos algo, si no tiene
importancia alguna, como si no pensásemos. Abandonémonos mientras respiramos
lenta y firmemente y entonces expulsemos esos pensamientos de la misma forma
como hemos expulsado a aquellos «trabajadores de la fábrica».
Los humanos están tan atareados con
sus pequeños pensamientos insignificantes que no les queda tiempo para
dedicarlo a las grandes cosas de la Vida Mayor. Se preguntan cuándo se
efectuará una determinada venta, o tal o cual acontecimiento de la televisión
que no les queda tiempo para tratar de lo que realmente importa. Todas esas
cosas mundanas y cotidianas son completamente triviales. ¿Qué puede importar
dentro de cincuenta años que Fulano y Zutano vendan piezas de ropa a precio
inferior al actual? Pero, sí importa dentro de cincuenta años los progresos que
consigamos realizar ahora. Porque hay que tener bien fija en la cabeza esta
verdad: ni un solo hombre, ni una sola mujer, ha conseguido nunca llevarse un
solo céntimo más allá de esta vida. En cambio, todo hombre y toda mujer se
llevan consigo los conocimientos que han adquirido en esta vida a la vida
posterior. asta es la razón de que nosotros estemos en este mundo; y el que
nosotros nos esforcemos para ganar conocimientos que valgan la pena con vistas
al más allá, o tan sólo cultivemos inútiles confusionismos y pensamientos
dispares, es un problema que debe ser examinado con toda atención.
Por eso, el
presente curso es útil a todos nosotros; afecta, por entero, a nuestro
porvenir.
El pensamiento — la razón —
es lo que mantiene a los seres humanos en una posición inferior. Los hombres
hablan de su razón y dicen que ella los distingue de los animales; ¡los
distingue, en efecto! ¿Qué clase de criaturas, sino las humanas, lanzan bombas
atómicas a las demás? ¿Qué otras criaturas destripan a los prisioneros de
guerra o les privan de las cosas más elementales que les pertenecen? ¿Puede
imaginarse una criatura si no es al hombre que mutila a varones y hembras de
una manera tan espectacular? Los seres humanos, a despecho de su decantada
superioridad son, en muchos aspectos, más bajos que los más bajos animales del
campo. ¡Es por esto que los seres humanos tienen escalas de valores
equivocados; anhelan el dinero, los objetos materiales de esta vida mundanal,
cuando lo que importa, después de esta vida, son las cosas inmateriales que
intentamos inculcar a los que nos leen!
Expulsad vuestros pensamientos,
ahora que estáis distendidos; abrid vuestra mente, que sea receptiva. Si
queréis seguir vuestras prácticas, es preciso expulsar los inútiles,
interminables pensamientos que se amontonan dentro de vosotros. Si lo
conseguís, veréis realidades ciertas; veréis cosas en diferentes planos de la
existencia; pero esas cosas son tan completamente ajenas a la vida terrenal —
agradablemente ajenas — que no tenemos palabras concretas con las
que describir lo abstracto.
Sólo se necesita práctica para que,
incluso, os sea posible ver las cosas del futuro.
Ciertos grandes hombres, con cerrar
los ojos por unos momentos pueden volverlos a abrir completamente rehechos de
sus fatigas, y con la inspiración brillando en su vista. Estas personas son
aquellas que pueden expulsar todos sus pensamientos cuando quieren, y entrar en
comunicación con el conocimiento de las esferas. También lo podremos llegar a
hacer nosotros, con la práctica.
Es, ciertamente, una cosa muy
funesta, para todos aquellos que anhelan un desarrollo espiritual, el vicio de
extraviarse por los ordinarios, inútiles y vanos vericuetos de la vida social.
Los cócteles son el peor pasatiempo que podemos imaginarnos para quienes ansían
desarrollarse espiritualmente. Bebida, espíritus y alcohol desarreglan nuestros
juicios psíquicos; incluso pueden arrastrarnos a las capas inferiores del
astral, donde podemos ser atormentados por entes que se deleitan aprisionando a
los hombres en zonas donde no pueden ni pensar claramente. A tales entes
inferiores les resulta divertido el juego.
Las reuniones, y los usuales actos
sociales, a base de charlas donde personas que no piensan nada se divierten
hablando sin cesar, procurando disimular la vaciedad de sus respectivas mentes,
son un espectáculo penoso para todos cuantos se esfuerzan en realizar progresos.
Sólo podremos avanzar si nos desembarazamos de esta turba de gente frívola,
cuyos pensamientos principales son cuántos cócteles pueden beber en una
reunión, si no prefieren hablar neciamente sobre las cosas que le ocurren al
prójimo.
Nosotros creemos en la comunión de
las almas; creemos que dos personas pueden estar juntas en silencio; pero
comunicándose telepáticamente por «simpatía». El pensamiento de uno provoca la
respuesta del otro. Se ha observado que a veces una pareja muy anciana que han
estado ligados el uno con el otro, como lo son marido y mujer, pueden
anticiparse mutuamente los pensamientos de ambos. Estas personas ancianas,
ligadas por un amor firme, no entablan jamás charlas sin sentido, o vanas
palabrerías; permanecen sentadas la una al lado de la otra, mandándose
recíproca y silenciosamente mensajes que fluyen de cada uno de sus respectivos
cerebros. Ambos han aprendido demasiado tarde los beneficios que puede
reportamos una comunión silenciosa de dos almas. Demasiado tarde, porque los ancianos,
literalmente, se encuentran al fin del viaje de la vida. Vosotros tenéis que
empezar en la juventud.
Es posible para un pequeño grupo,
por medio del pensamiento constructivo, alterar la marcha de los
acontecimientos mundiales. Por desgracia, no es nada fácil reunir un pequeño
grupo de personas que sean tan poco egoístas y tan poco egocéntricas para que
alejen de sí todo pensamiento egoísta y se concentren sólo en el bien del
mundo. Afirmamos ahora que si el estudiante y sus amigos quieren formar un círculo,
sentados cada uno confortablemente, de cara los unos a los otros, podrán hacer
un gran bien, no sólo a si mismos, sino a todos los demás hombres.
Para estas sesiones, cada persona —
hombre o mujer —, debe tener los dedos tocándose el uno al otro. Cada
uno debe tener sus manos enlazadas. No deben tocarse las personas, los Unos con
los otros; antes bien, cada uno debe ser una unidad física separada. Recordemos
los viejos judíos, los auténticos viejos judíos; ellos sabían que cuando
trataban un negocio, debían permanecer de pie, con los pies juntos y las manos
enlazadas, porque así se conservan las fuerzas vitales del cuerpo. Un viejo
judío, intentando concluir un negocio grandemente beneficioso para él, sabe
que se llevará la mejor parte si conserva esta actitud particular, y su
contrincante, no. Él no adopta esta actitud por baja adulación, como más de una
persona se imagina, sino porque conoce que así conserva y utiliza las energías
de su cuerpo. Cuando ha logrado su objetivo, entonces puede separar las manos y
los pies, ya que no le hacen falta las fuerzas para el «ataque», siendo ya él
el vencedor. Una vez alcanzado el fin que se proponía, puede permanecer
distendido.
Si cada uno de vuestro grupo
mantiene los pies y manos juntos, cada uno conserva toda su energía corporal.
Es lo mismo que hacemos cuando tenemos un imán y situamos una barra de hierro
sobre ambos polos del mismo, que haga de «conservador» de la fuerza magnética,
sin la cual el imán no sería más que un trozo de metal inútil. Vuestro grupo
deberá sentarse en círculo, más o menos mirando el espacio al centro de dicho
círculo, preferiblemente en el piso, porque así las cabezas estarán ligeramente
apuntadas hacia abajo, lo que es más reposado y natural. Nadie tiene que
hablar, sino permanecer sentado. Asegurémonos de que nadie hablará.
Habréis ya decidido sobre el tema de los pensamientos, de manera que sobran las
palabras.
Gradualmente, cada uno de los reunidos experimentara una gran paz
interior, como si fuese bañado por una luz interior. Os visitará una
iluminación firmemente espiritual; sentiréis que formáis «Uno con el Universo».
Los servicios religiosos se proponen
este fin. Recordemos que los antiguos sacerdotes de todas las iglesias fueron
grandes psicólogos. Sabían cómo formular las cosas, en orden a obtener los
resultados que se deseaban. Es también un fenómeno conocido que no se puede
tener a un grupo de gente quieto sin una constante dirección; por eso hay
música y pensamiento dirigido en la estructura de las oraciones. Si un sacerdote
cualquiera permanece de pie en un sitio al que se dirigen todas las miradas y
pronuncia determinadas palabras, entonces gana la atención de todos los allí
reunidos, que se sienten dirigidos hacia un determinado fin. Es ésta una forma
inferior de practicar esas cosas; pero es indispensable cuando se trata de
conseguir un efecto de masa sobre unos grupos de personas que no dedican el
tiempo o la energía necesaria para llegar a un más alto nivel en la línea
espiritual de la vida. Vosotros podréis, si ponéis toda vuestra voluntad,
llegar a mayores resultados sentados en un pequeño grupo, y observando
silencio.
Permaneced sentados sin hablar,
mirando de relajaros, cada uno de vosotros reflexionando sobre pensamientos
puros alrededor del tema designado. Nada de pensar en las cuentas del tendero,
que aún no se han pagado, ni cuáles serán las modas que van a venir para la
temporada próxima. Pensad, en su lugar, en acrecer el número de vuestras
vibraciones para que así os sea posible daros cuenta de la bondad y grandeza
que se adivinan en la vida venidera.
Hablamos demasiado, todos nosotros,
y permitimos que nuestros cerebros se agiten como unas máquinas sin
pensamiento. Si nos distendemos, si estamos más horas solos y hablamos menos
cuando estamos en compañía de otros, entonces fluirán dentro de nuestras almas
pensamientos de una pureza que no podíamos sospechar y que elevarán nuestros
espíritus. Algunas personas que tiempos atrás vivieron en las soledades del
campo, haciendo vida solitaria, tuvieron una mayor pureza de pensamiento que
jamás tuvieron las personas de todas las ciudades del mundo. Pastores sin
ninguna formación han llegado a un grado mayor de pureza espiritual que el que
alcanzaron muchos sacerdotes del más alto grado. Esto era debido a que tenían
tiempo para estar solos, tiempo para meditar, y cuando se cansaban de meditar,
sus mentes les quedaban «en blanco» y así los más grandes pensamientos del «más
allá», podían penetrar en sus cerebros.
¿Por qué no nos ejercitamos
diariamente? Podemos estar sentados o recostados, mientras nos sintamos
cómodos. Dejemos que nuestra mente esté en reposo. Recordemos, «Estáte callado
y conoce que Yo soy Dios», y otra sentencia, «Estáte en silencio y sabe que Yo
estoy dentro». Ejercitémosnos de esta manera: permanezcamos libres de
pensamientos, de preocupaciones o dudas, y notaremos que, en el intervalo de un
mes, estaremos más equilibrados y llenos de ánimo, seremos absolutamente otra
persona.
No podemos terminar esta lección sin
referirnos una vez mas a las reuniones y a la yana palabrería. En algunas
escuelas de urbanidad mundana se enseña que debemos cultivar la conversación
superficial, si queremos ser unos buenos anfitriones. La idea en cuestión
parece consistir, aproximadamente, en que los invitados no deben ser dejados ni
un momento en silencio, en el caso de que los pensamientos de los mismos sean
sombríos y su aspecto exterior agitado. Nosotros, al contrario, sabemos que
proporcionando silencio les procuramos uno de los más preciosos bienes de la
Tierra, porque en el mundo moderno el silencio no se encuentra en parte alguna;
el tráfico es constante y estruendoso; el continuo zumbido de los aviones sobre
nuestras cabezas y, por encima de todo, el trompetear insensato de la radio y
la televisión, forman un clima de estrépito insoportable. Esto puede provocar
una nueva caída del Hombre. Nosotros, proporcionándonos un oasis de quietud,
podemos hacer mucho para nosotros mismos y por la humanidad, amiga nuestra.
¿Queréis intentarlo por un solo día,
y veréis la tranquilidad que se alcanza? Os daréis cuenta de lo poco que hay
que hablar. Decid solamente lo indispensable y evitad lo sin interés, lo que es
puro comadreo y charla. Si lo hacéis de una manera consciente y deliberada,
quedaréis sorprendidos, al cabo del día, de lo que normalmente habláis sin que
tenga el menor interés ni significado.
Hemos visto una gran cantidad de
cosas acerca de la charla y del ruido, y si queréis practicar el silencio, os
habréis dado cuenta de que, en este punto, tenemos toda la razón. Varias de las
órdenes religiosas son órdenes de silencio; religiosos y monjas obedecen al
mandamiento del silencio. Los superiores lo han ordenado, no como un castigo,
sino porque saben que solamente dentro del silencio podemos percibir las voces
del Grande Más Allá.
Astral (continuacion)
Tu Homólogo Astral
Tú recordarás de la semana pasada el primer aspecto del humano, el cuerpo físico y el segundo aspecto, el cuerpo de salud vital. El tercer aspecto es el cuerpo astral. El cuerpo astral es un duplicado casi exacto del cuerpo físico. Sin embargo, cambios que se manifiestan en el cuerpo físico, tal como envejecimiento, ocurren primero en la estructura del cuerpo astral. El cuerpo astral es de la mente subconsciente, al nivel de los chakras de la memoria y de la razón. Puede ser perturbado fácilmente y a veces es llamado el cuerpo emocional. Está hecho de prana ódico y mantenido intacto por el flujo general de vida de prana actínico que brota constantemente de su estructura atómica. Siendo el homólogo exacto del cuerpo físico, se asemeja al cuerpo físico en tamaño, forma, en todo sentido excepto en peso. Difiere en peso pues está compuesto de materia astral ódica. Esta materia vibra a una frecuencia de vibración mayor que la que podemos denominar materia física.
Trata de hacerte la imagen del hecho que el cuerpo físico y el cuerpo astral son de vibraciones diferentes y que encaja uno dentro del otro, conectados por el factor de energía, que es la energía pránica ódica del cuerpo de salud vital. El mundo astral vibra exactamente dentro del mundo físico que vemos con nuestros ojos físicos y que sentimos con nuestras manos físicas. Por lo tanto, es un duplicado exacto de todo lo que existe materialmente para nuestros sentidos físicos. Esto es lógico para nosotros, conociendo y habiendo identificado los estados de la mente, ya que cada estado de la mente es una forma de vibración trabajando al unísono con todos los otros. La mente única está en diferentes formas de vibración, trabajando junta, un aspecto dentro del otro.
Así como podemos caminar y hablar usando nuestra mente consciente y nuestro cuerpo físico como durante nuestras horas de vigilia, también podemos caminar y hablar usando el duplicado de nuestro cuerpo físico, nuestro cuerpo astral de la mente subconsciente, durante las horas en que estamos dormidos. Cuando estamos en el cuerpo astral en el mundo subconsciente, otra gente está también en ese mundo y formas de comunicación tienen lugar al igual que en el mundo físico.
Existe un cordón de fuerza ódica y actínica que conecta los dos cuerpos. Es llamado el cordón de plata. Si alguien viaja astralmente muy lejos de su cuerpo físico, o si tiene una experiencia astral intensa, será extraído un suministro extra de energía del cuerpo de salud vital y del cuerpo físico, y la persona se sentirá cansada al despertar.
El estudio interno de ti mismo puede ser complicado, ya que eres un ser muy complejo de muchas dimensiones. A medida que nos embarcamos en el estudio de esta semana sobre el “tú” interior, puede ser de gran ayuda tener una lista a la que te puedas referir en uno u otro momento, para poner en el orden apropiado las distintas piezas. Las enseñanzas ancestrales que se condensan en este libro, audazmente sostienen que el ser humano es más de lo usualmente se entiende, esto es un cuerpo mortal con un intelecto, grande o pequeño. El ser humano, como lo entienden los místicos, es el alma inmortal rodeada de siete aspectos. A continuación doy un resumen de los siete aspectos del ser humano que se establecen alrededor del cuerpo actínico-causal del alma, anandamaya kosa, “cobertura de dicha”: 1) el cuerpo físico, annamaya kosa, “cobertura hecha de alimento”; 2) el cuerpo de salud vital, pranamaya kosa; 3) el cuerpo astral, aspecto instintivo de manomaya kosa; 4) el aura humana y la mente instintiva, prabhamandala y manas chitta; 6) el sistema nervioso sutil, nadis y chakras; 7) la mente intuitiva, cobertura actinódica causal, vijnamaya kosa, “cobertura de cognición.”
Así como tenemos escuelas, entretenimientos, discusiones y reuniones con amigos en la mente consciente en el plano físico, de la misma manera vamos a la escuela, disfrutamos de entretenimiento, discutimos problemas y nos reunimos y hablamos con amigos en el plano astral. Así como la mente subconsciente recibe impresiones de la mente consciente durante las horas de vigilia, de la misma manera la mente consciente recibe impresiones de la mente subconsciente a medida que atravesamos experiencias durante las horas en que dormimos.
De la misma manera, personas han visto con los ojos de su cuerpo astral mientras estaban simultáneamente conscientes a través de sus ojos físicos, gente en el plano astral. De la misma manera, aquellos que están viajando en el plano astral pueden ver personas en el plano físico, cuando miran a través del campo de fuerza ódico astral hacia el mundo grosero de la mente consciente. El viajar es mucho más rápido en el plano astral, ya que esto es hecho a través del deseo, y el cuerpo astral es una frecuencia de vibración mucho más refinada que lo que es el cuerpo físico, que funciona como sabemos cercano a la secuencia temporal.
La Vida en el Plano Astral
Cada noche cuando lees tu lección en este libro, date cuenta de que aquí está tu clave para entrar en la escuela astral de la Academia del Himalaya. Yéndote a dormir pensando en la lección que has estado leyendo, trata de levantarte lentamente en la mañana y con esfuerzo recuerda lo que has estado haciendo durante la noche en el plano astral.
El mundo astral es un plano en el espacio, exactamente como el mundo físico, como lo conocemos en la mente consciente, es un plano espacial. Es la particular frecuencia de vibración que cada uno de estos mundos genera lo que determina el plano espacial que ocupa. Mirando a través de la mente consciente, percibimos el espacio exterior. Mirando a la mente subconsciente, percibimos el espacio interior. Así como las estructuras de hábito de la mente subconsciente controlan mucho de nuestra mente consciente, la mente superconsciente controla muchas de las cosas que ocurren en el plano astral a través del cuerpo astral subconsciente. Esto está relacionado con el despertar de la mente sub-superconsciente. La mente sub-superconsciente se vuelve más y más fuerte, siempre que ejercitemos nuestra intuición al nivel mental-consciente.
Así como eliges tus amigos en el plano consciente físico, de la misma manera atraes seres afines a ti en el mundo astral. Manteniendo nuestros hogares limpios y apacibles, manteniendo nuestros cuerpos y nuestra vestimenta frescos y limpios, la fuerza ódica se vuelve muy pura y nos permite estar más vivos actínicamente. Esta condición también mantiene a la gente astral más baja lejos de nosotros, en tanto que nosotros mismos no entremos en una vibración ódica astral instintiva. La vibración actínica espiritual, mantiene alejadas las influencias astrales bajas, así como puertas, cerrojos, ventanas y paredes desalientan la de personas no gratas a edificios.
No es recomendado admitir personas astrales bajas si eres vulnerable a esta posibilidad, ya que al hacerlo se crea un influjo doble de fuerza ódica, mientras que el esfuerzo del estudiante yoga es el volverse actínicamente superconsciente y no el intensificar el subconsciente ódico. Los seres astrales viven en su propio mundo en el plano astral. Posiblemente tú también entras en este plano a la noche, pero durante el día debemos prestar atención a las de nuestra mente consciente y ocuparnos de nuestros programas inmediatos, manteniendo los dos mundos separados y distinguibles así como el estado cuando nos hallamos dormidos está separado de nuestro estado de vigilia.
Cuando el cuerpo físico muere, esto corta automáticamente el cordón de plata actínico que conecta los cuerpos físico y astral. Entonces el proceso de re-encarnación y vuelta a nacer comienza eventualmente. El cuerpo físico queda en el plano físico como un conglomerado de fuerzas magnéticas y comienza a disolverse en las fuerzas de la naturaleza que lo rodea. La vida actínica del cuerpo físico y del cuerpo de salud vital asciende por el cordón de plata a medida que este se disuelve y da una carga tremenda al cuerpo astral. Este movimiento registra en el cuerpo astral subconsciente todos los patrones de memoria de la mente consciente de la vida recién vivida, y la persona se vuelve totalmente consciente en el plano astral.
Esta tremenda carga de fuerza ódica y actínica registrándose sobre el cuerpo astral en el momento de transición o muerte, es lo que estimula y lo que da el impulso al proceso de reencarnación. Este proceso es en su mayor parte controlado por la de las fuerzas de hábito subconscientes. Antes de que el ciclo de reencarnación tenga lugar, sin embargo, la persona que acaba de partir, a menudo vuelve a crear rápidamente los mismos estados de conciencia, los mismos intereses a los que estaba acostumbrada en el plano físico, y puede continuar, como habitualmente, reuniéndose con su familia, quienes la visitan en sus cuerpos astrales durante las horas en que duermen. Aunque el cuerpo astral está aún ligado por las estructuras de hábito de su vida física, continúa consumiéndose desde el momento de la transición, y la fuerza ódica continúa siendo realimentada al plano físico en un esfuerzo por hacer contacto de nuevo con la familia, los amigos y las personas queridas a través de la memoria y el deseo. Otro cuerpo físico es creado y se lleva a cabo una vuelta al mundo consciente. El viejo cuerpo astral es descartado y las nuevas fuerzas actínicas generadas dan vida a un nuevo cuerpo físico y a un nuevo cuerpo de salud, junto con un nuevo cuerpo astral. El nuevo cuerpo astral es la suma de todas las experiencias subconscientes que precedieron, y puede ser muy maduro en el momento en que el cuerpo físico es sólo un niño. La forma ódica astral que fue dejada es llamada caparazón astral y eventualmente se corresponde con el cadáver del cuerpo físico que murió.
El Aura y la Mente Instintiva
Al comenzar el estudio del cuarto aspecto de la persona, mantengamos presente los primeros tres: el cuerpo físico como primer aspecto, el cuerpo de salud vital como segundo aspecto y el cuerpo astral como tercer aspecto. El cuarto aspecto es la mente instintiva y el aura humana, el espectro colorido que registra cualquier estado de la mente por el cual pasa la persona. El aura humana es la reflexión de la evolución específica. Pero registra más claramente los patrones reaccionarios básicos de la mente instintiva.
Dentro de la mente instintiva existen ambas fuerzas ódicas agresivas y pasivas. Algunas de estas son temor, enojo, celos, engaño, orgullo, codicia – y también existe esa forma de apego a veces denominada amor ódico o magnético, así como felicidad y cariño. Estas emociones son ya sea agresivas o pasivas, dependiendo del factor motivador involucrado. Los factores motivadores son deseo, una falta de control de la fuerza ódica, o un tipo de flujo superconsciente actínico que motiva desde el interior hacia el exterior de la conciencia humana. Cuando este flujo actínico entra en acción, las emociones más refinadas de compasión, benevolencia y gozo son experimentadas. Básicamente, todas estas cualidades pueden ser definidas ya sea como ódicas o como actínicas. Las fuerzas actínicas fluyen desde el meollo del alma hacia fuera a través del campo de fuerza ódico, y cuando las fuerzas actínicas amenguan, las fuerzas ódicas cuajan y velozmente invaden para llenar el vacío.
El temor es una fuerza ódica agresiva. Los dos colores básicos del aura ódica son gris y rojo. Gris es el color del temor, que cuando lleva a la depresión de temor intenso, se vuelve color negro. Rojo es el registro de enojo del aura. En un estado reprimido de la mente instintiva, cuando el deseo no ha sido alcanzado, el aura registra un color negro rojizo para representar la emoción de la lujuria.
El temor domina la vida de muchas personas, aún cuando ellas no tienen ninguna razón para temer. Es un mecanismo protector de la naturaleza instintiva más baja inherente a cada ser humano; y a los animales también. El temor a la oscuridad por ejemplo, nació de la carencia de refugio del hombre primitivo. Mucho antes de que descubriera el uso del fuego o incluso que aprendiera a vivir en cuevas, se estremecía en la oscuridad cuando el sol se ponía, ya que sabía que estaba a la merced de los animales salvajes y de otros peligros de la noche. Aún hoy día, la habilidad del ser humano de temer lo dota de una cautela natural al enfrentar lo desconocido. La cobertura gris impregna el aura durante la investigación de protección hasta que es probado que existe una condición de seguridad. El ser humano actual aún mantiene el temor a la oscuridad. Pero ahora se rodea de luz eléctrica simbolizando la nueva era dorada en la cual su fuerza actínica ha comenzado a penetrar a través de la mente instintiva, refinando su mente así como el fulgor de la electricidad refina la vibración de la Tierra durante la noche. Entre otras formas de temor se hallan el temor a la muerte, el temor a la pobreza, el temor al agua y el temor a las alturas.
El ser humano actual aún mantiene el temor a la oscuridad. Pero ahora se rodea de luz eléctrica simbolizando la nueva era dorada en la cual su fuerza actínica ha comenzado a penetrar a través de la mente instintiva, refinando su mente así como el fulgor de la electricidad refina la vibración de la Tierra durante la noche. Entre otras formas de temor se hallan el temor a la muerte, el temor a la pobreza, el temor al agua y el temor a las alturas.
El enojo es también, así como el temor, un control instintivo, y en su momento sirvió un propósito. La arremetida de furia servía para proteger los intereses privados del ser humano en situaciones críticas inyectando en su sangre y preparándolo así para la defensa. Pero a medida que el ser humano evoluciona acercándose a su real ser actínico, descubre que el amor actínico, la comprensión la compasión y la sabiduría son cualidades más elevadas que la furia. Otras dos emociones instintivas que motivan las fuerzas ódicas pasivas y agresivas son los celos y el engaño
La edad actínica se halla brotando en el planeta. Sus señalizaciones anunciando la mente espiritual del ser humano están representadas en forma simbólica en sucesos en la Tierra, como ser la luz eléctrica, la energía atómica, las sondas espaciales, las sondas en el subconsciente, los sondeos de vidas pasadas y los peligrosos estados expandidos de conciencia estimulados por sustancias químicas. Todo esto y más, muestra que el ser humano ha sobrepasado las emociones instintivas bajas tales como celos, representados en el aura ódica que rodea y atraviesa el cuerpo con el color verde oscuro, y el engaño con el color gris verdoso.
Controlando los Instintos
Sí, el ser humano ha superado los celos y el engaño, pero ¿con qué frecuencia se da cuenta de esto? Los periódicos están llenos de ejemplos de personas que se dejaron controlar por estas emociones. Cuando se sienten celos, uno siente que la persona que se admira tiene más control sobre las fuerzas ódicas y actínicas que lo que uno tiene, y en un frenético esfuerzo en balancear las fuerzas, se idean planes para destruir las fuerzas ódicas o detener el flujo de las fuerzas actínicas de su víctima. Los celos son traicioneros cuando se vuelven activos y agresivos y hacen a la persona falsa.
Muchas personas no sienten que la falsedad sea una emoción luego de que ha existido en su naturaleza por un tiempo suficientemente largo como para volverse un hábito. Las emociones instintivas a menudo se vuelven hábitos cuando se les permite dar mucha rienda suelta, especialmente esas emociones básicas y bajas – temor, enojo, celos y engaño – todas las cuales residen en los chakras bajos, por debajo del chakra muladhara.
El temor, la furia, los celos y el engaño producen un tejido ódico del aura de color verde, gris, negro y rojo, circulando a través de los órganos del cuerpo astral, afectando los órganos del cuerpo físico así como drenando el cuerpo de salud vital del necesario poder ódico. Esto reduce el flujo actínico a un mínimo, de modo que la única vida en el cuerpo se halla en una apagada y astuta chispa en los ojos.
Estas emociones instintivas básicas de la mente subconsciente son la sustancia a través de la cual evolucionamos. A medida que se lleva a cabo mayor control de las fuerzas los colores del aura se aclaran y la naturaleza se refina, Este proceso de refinamiento se lleva a cabo rápidamente a través de disciplina en el camino yoga raja a la iluminación. Todo esfuerzo que tú haces para refrenar y controlar tu naturaleza instintiva básica te trae más cerca de tu meta espiritual. Existe un dicho muy verdadero, “tu eres simplemente tan actínico como tu fuerza ódica activa más baja.” Esas cosas a las que aún reaccionas representan tus puntos bajos y deben llevarse a comprensión actínica antes de que puedas disolver el campo de fuerza ódico que los contiene.
Otra dimensión de la mente instintiva es la mente de hábito. Los hábitos son edificados en nosotros desde la infancia. Algunos se mantienen conscientes y otros entran en el subconsciente. Los más difíciles de superar son nuestras habituales identificaciones con los campos de fuerza de nuestra ciudad o estado, nuestro país, nuestra raza, e incluso el mismo mundo. Las muchas ramificaciones del comportamiento humano que corresponden al estudio de la mente de hábito podrían llenar muchos libros. Parcialidad es una de las emociones negativas contenidas en la mente de hábito. Puede ser que no pensemos en la parcialidad como en un hábito, pero sí lo es. Muchos adultos conservan muy fuertes prejuicios habituales. A ellos no les importa las personas que no pertenecen a su raza en particular, a su casta o a su clase social.
Cuando se produce un cambio abrupto o una perturbación en la mente instintiva de la raza, sus fuerzas pueden en forma abrupta y rápida volverse agresivas, despertando las emociones instintivas bajas. Sin embargo, cuando a la mente racial se le permite seguir su curso natural de evolución, o es mantenida bajo control, y su propio sentido es trascendido, entonces el ser humano se da cuenta que no puede juzgarse a sí mismo o a otro basado en la raza, el color, la casta, la creencia o la nacionalidad, sino en la individualidad espiritual.
Haz una lista de las emociones negativas que aún residen en tu campo de fuerza instintivo. Si encuentras que estás dominado por una o más de estas emociones, admítetelo honestamente. El admitirlos, el encararte a ti mismo afloja el agarre de la fuerza ódica y permite que un poco de fuerza actínica penetre y disuelva el campo de fuerza bajo de la emoción que estás examinando. Primer paso – admisión; segundo paso – observación. Cuando por ejemplo te enfureces, te vuelves temeroso o celoso, obsérvate a ti mismo en esta acción. Inmediatamente vuélvete consciente de la fuerza actínica. Vuélvete un ser vacío de energías sin colores; ve los colores oscuros del aura disolverse en un resplandor de azul, amarillo, lavanda y blanco. Tú puedes hacer esto con tu comprensión actual de que la fuerza actínica es más elevada que la mente instintiva, mucho más grandiosa que el cuerpo astral o que el cuerpo físico y el cuerpo de salud.
El Intelecto o Llama del Aqua.
El quinto aspecto del alma es la cobertura causal ódica, o mente intelectual, conocida en Sánscrito como buddhi chitta. Funciona en el plano causal ódico dentro del Segundo Mundo de existencia, Antarloka, el dominio creativo del intelecto. Aquí el individuo organiza la información, adquiere nuevas ideas a partir de observar proyectos viejos, y usa su conocimiento para mover vastos campos de fuerza magnética en la superficie de la Tierra. Este plano es primariamente subconsciente, con ocasionales influencias de la superconciencia. Es básicamente un plano mental donde las fuerzas ódicas son manipuladas. El intelecto es el aspecto del alma que tú usas cuando te sientas y piensas, memorizas y razonas. El intelecto puede también ser proyectado a lugares distantes sin dejar al cuerpo físico. A través de este aspecto, el adepto puede percibir lo que se halla allí y acumular conocimiento o información.
Existen personas hoy en todo el mundo, que se han desarrollado únicamente hasta el cuarto o quinto aspecto de la persona y son guiadas simplemente por las estructuras de hábito de la mente instintiva-intelectual. Pero el gobierno de los campos de fuerza ódicos en el mundo de hoy es llevado a cabo a través del control consciente del intelecto o de la cobertura causal ódica.
La diplomacia, una clase de amor – el no querer herir al prójimo, la supresión de las emociones de odio y enojo – trae una clase de armonía. Estos son productos del intelecto que cuando se desarrolla en una fuerte cobertura intelectual, es capaz de controlar las emociones bajas a través de memoria controlada, razón controlada y fuerza de voluntad controlada, las tres facultades de nuestra habilidad de gobernar a las fuerzas de la naturaleza.
Ni sobreestimes ni subestimes al intelecto, ya que él llena muchas funciones importantes en la vida, la gran experiencia. Pero recuerda que el intelecto no es la totalidad del ser humano, es solamente, hablando en forma figurada, el quinto aspecto. El intelecto no es la mente entera, es solamente una parte, aproximadamente un décimo de la mente. El subconsciente y el superconsciente completan los otros nueve décimos.
El conocimiento dogmático es una facultad de la memoria. Estudiamos, escuchamos, oímos, y mencionamos la opinión de otros. El conocimiento dogmático es almacenado en la grilla de memoria de la mente subconsciente. Esto nos da seguridad o una plataforma para el intelecto, haciéndolo más fuerte y desarrollando un ego. Por lo tanto el intelecto es nuestro ego. El ego separa a las personas de las personas, a las naciones de las naciones y al alma de la realización de su Ser.
"“Tu verdadera educación es la universidad interior.” Quizás hayas estado pensando que esta declaración es anti-intelectual, en contra de la educación. Examinemos el verdadero significado, función y propósito de la educación. La educación no es una vestimenta. No se te pega a ti. No es la colección que tienes de las opiniones de otras personas. A través de la educación tú estimulas tu intelecto. La educación es aquello que sacas de adentro tuyo como resultado de tu interés personal en el cumplimiento de tus karmas de nacimiento, o prarabdha karmas. La educación significa exponerse a nuevas ideas y antiguas opiniones, dándote las herramientas para explorar tus propias opiniones libremente, tomar decisiones, investigar y reverlas, y avanzar en tu comprensión de Dios, del alma y del mundo. Esto es educación. No es estática. Es tan fluida como un río. O al menos debería serlo. Tú puedes elegir, tú tienes la habilidad de remoldear tu intelecto de la manera que quieras. Las grandes verdades de la vida son una parte de tu ser. Están dentro tuyo. Ellas se te manifiestan lentamente a medida que evoluciona tu comprensión de ellas. Y sin embargo están siempre allí dentro de tí, esperando ser realizadas.
El intelecto es el ego externo, pero es el ego externo cuando está en control y se ha separado suficientemente de la superconciencia para volverse dogmático. Cuando el intelecto representa el ego, decimos que una persona es incapaz de cambiar su forma de pensar, sin importar cuánto trates de convencerla o cuánto hables con ella. Es testaruda, inflexible, incluso poco amistosa si se vuelve inquieta o perturbada en su esfuerzo por mantener unido su intelecto.
La Naturaleza Intuitiva
Observa al intelecto como se manifiesta en el mundo a tu alrededor. Puedes ver sus límites. También puedes ver cuando se vuelve una herramienta para la mente intuitiva. Cuando descubres grandes verdades en los libros que lees, cuando te llegan ideas creativas, observa, con desapego afectivo, la gente a tu alrededor, las situaciones por las que pasas en la vida. Como has aprendido, las observaciones dan nacimiento a la comprensión, y la comprensión viene de tu mente superconsciente. Entonces, el intelecto debe ser desarrollado hasta cierto punto y luego controlado a través del control del pensamiento. Las formas del pensamiento son manifestaciones de materia astral, o fuerza ódica, y viajan a través del espacio astral, o campos de fuerza ódicos, de un destino a otro. Ellos pueden crear, preservar y destruir. Las formas de pensamiento pueden ser vistas, así como las auras pueden ser vistas.
El intelecto es el ego externo, pero es el ego externo cuando está en control y se ha separado suficientemente de la superconciencia para volverse dogmático. Cuando el intelecto representa el ego, decimos que una persona es incapaz de cambiar su forma de pensar, sin importar cuánto trates de convencerla o cuánto hables con ella. Es testaruda, inflexible, incluso poco amistosa si se vuelve inquieta o perturbada en su esfuerzo por mantener unido su intelecto.
Si la naturaleza intelectual se vuelve perturbada, el cuerpo astral entonces toma control y entonces la mente instintiva o las cualidades instintivas prevalecen en ese momento. Esto es muy evidente en gente indisciplinada, porque la naturaleza intelectual es indisciplinada. Cuando el cuerpo astral y el intelecto trabajan mano a mano, ellos crean un individuo instintivo-intelectual lleno de conocimiento dogmático, tendencias instintivas indisciplinadas y emociones de odio y temor que no han sido transmutadas hacia el dominio de la razón y que no han sido controladas permitiendo que se construya una red de patrones de memoria positivos.
Dentro del ser humano, y funcionando a una frecuencia de vibración diferente del intelecto, se encuentra el poder o fuerza motivadora de la mente, los chakras, o centros de fuerza. Existen siete de estos centros de fuerza básicos, que son estimulados en movimiento y apertura por las corrientes ida, pingala y sushumna. Ida y pingala son corrientes síquicas ódicas (ying y yang de los chinos) entretejidas alrededor de la médula espinal. Directamente a través de la médula espinal circula la corriente sushumna, que es actinódica. La corriente ida es fuerza ódica pasiva; la corriente pingala es fuerza ódica agresiva. Sushumna es una corriente actinódica. Estas corrientes gobiernan el sexto aspecto del ser humano, los chakras. Estas corrientes son como las riendas que guían a un caballo cuando cabalgamos en una dirección u otra.
La naturaleza intuitiva, el séptimo aspecto del ser humano, está compuesto de una mayor cantidad de energía actínica que de ódica. Está formado por la corriente sushumna, que circula en forma ascendente entre las corrientes ida y pingala a través de la médula espinal. Es el estado de la mente que el estudiante yoga debe identificar como propio por así decir. Hasta ese momento, él se identifica usualmente con la mente intuitiva de su guru. Esta identificación sirve como constante recordatorio de la existencia de su propia naturaleza intuitiva. Muchos estudiantes parecen reconocer cuando el guru se halla en un estado elevado de toma de conciencia intuitiva, pero pueden no darse cuenta que el reconocimiento de ese estado es su propio estado elevado de conciencia intuitiva, que sucede simultáneamente con el del guru. Este es uno de los grandes beneficios que se le otorga al estudiante yoga que trabaja en un sistema de guru: la oportunidad de identificarse con la mente intuitiva del guru.
Cuando el estudiante yoga aprende a controlar su propio campo de fuerzas ódico hasta el punto de que él no se identifica más con su cuerpo o su intelecto, el puede entonces identificar su ego externo con su naturaleza intuitiva o mente sub-superconsciente. Esta nueva y humilde identidad es un sentido esporádico en los estadios iniciales del sendero yoga, ya que únicamente cuando el estudiante es realmente actínico, es que él utiliza la mente intuitiva conscientemente, percibiéndola a través de sus facultades de conocimiento. Uno no tiene pensamientos cuando se halla en este estado de toma de conciencia total. En esta conciencia, uno ve y percibe a través del chakra anahata de conocimiento directo. La naturaleza intuitiva es el aspecto más refinado del cuerpo astral. A pesar de que el aspecto intuitivo está hecho primordialmente de fuerza actínica, existe suficiente fuerza ódica dentro de él, para posibilitarle al ser humano entrar en el dominio de creación en el mundo material. Este séptimo aspecto del ser humano es una meseta, una nivelación de un ciclo de evolución y al mismo tiempo el comienzo de otro.
El Cuerpo del Alma. El Verdadero Tú
Dentro de los siete aspectos del ser humano yace el cuerpo del alma, el cuerpo causal actínico, anandamaya kosa, el verdadero tú. El cuerpo del alma tiene forma, así como el cuerpo astral tiene una forma, pero es más refinada y de una naturaleza más permanente. Es este cuerpo el que reencarna, creando a su alrededor nuevos cuerpos físicos y astrales, vida tras vida tras vida. Este proceso madura y desarrolla el cuerpo del alma. Por lo tanto tenemos almas viejas y almas más jóvenes, dependiendo de la madurez y del desarrollo del cuerpo del alma, dependiendo del número de vidas o de la intensidad de las experiencias de maduración por las cuales el individuo ha pasado.
El cuerpo del alma es luz pura, hecha de cuantos. Es indestructible. No puede ser herido ni dañado de ninguna manera. Es ser puro, creado por el Señor Siva, madurando en su camino hacia la unión final con El. El cuerpo del alma es radiación constante. Su mente es la superconciencia, que contiene toda la inteligencia, y que está constantemente consciente, que no duerme y que expande toma de conciencia a medida que el cuerpo del alma madura. Para la persona que ha realizado su alma, la toma de conciencia viaja a través de la mente como el viajante viaja de ciudad a ciudad, de país a país, nunca quedándose atrapado en un área más de lo necesario, siempre conscientemente consciente de toma de conciencia en conciencia en todo momento. El cuerpo del alma vive en la eternidad del momento, consciente simultáneamente del pasado y del futuro como un solo ciclo. La naturaleza verdadera, la identidad personal segura y duradera, es realizarse a uno mismo como cuerpo del alma. Esto es el verdadero hallazgo de nuestras raíces, nuestra fuente, nuestra indestructible alma que siempre se halla madurando.
En los años que suceden a la iluminación completa, o Realización del Ser, al obtener un nirvikalpa samadhi estable, se comienza a formar un cuerpo de energía dorada actínica pura, el svarnasarira. Yo experimenté que esto comenzaba a sucederme en 1955. En ese momento había solamente suficiente fuerza ódica para mantener el cuerpo físico unido en actividad material. Este nuevo cuerpo actínico se construye a través de la práctica diaria de nirvikalpa samadhi, que constituye una de las más elevadas disciplinas del yoga siddha.
Sin embargo, debe ser mencionado que el primer gran logro por el cual el aspirante se debe esforzar es el experimentar la luz interior, que se enseña tanto a las personas en el grupo familiar como a los renunciantes, que implica que la persona tiene suficiente dominio interior y control sobre el intelecto de modo que la luz dentro de la cabeza o del cuerpo es realmente vista. Esto también implica un control del chakra manipura y una toma de conciencia consciente de cómo trabaja el chakra anahata de la cognición, permitiendo una explosión de energía actínica hacia el chakra visuddha del amor.
El siguiente paso para los aspirantes es lo que se conoce como “Rozar al Ser.” Cuando esto ocurre, el cuerpo del alma se libera, se hace completamente autónomo, de modo de que los aspirantes pueden ser entrenados en su control y uso consciente. Es en éste cuerpo que ellos asisten a clases en los planos elevados y se comunican a través de vibración con otros en cuerpo del alma. De allí en adelante, depende de ellos el entrenarse con el gurú personalmente de modo de aprender a usar y controlar el cuerpo del alma. Con este control y conciencia modificada ellos eventualmente llegan a una realización sostenida del Ser, nirvikalpa samadhi, en esta o en una vida posterior, ya que la próxima fase en el sendero hacia la unión es alistar y luego mantener una vida de renunciación en el verdadero sentido, volviéndose un Natha sannyasin.
Debe ser mencionado que muchos se frustran buscando realizaciones más allá de sus habilidades, al mismo tiempo que no llevan a cabo las realizaciones que están dentro de sus habilidades. Debemos recordar que savikalpa samadhi se relaciona con los chakras anahata y visuddha y es mantenido por un intelecto purificado y una fuerza de voluntad dinámica. Mientras que nirvikalpa samadhi está relacionado con los chakras ajna y sahasrara y con aquellos de más arriba y es mantenido con la completa renunciación al mundo al punto que el mundo renuncia al renunciante. Estos son los venerables sannyasins.
El control de la mente construye la naturaleza intuitiva. Dirigiendo el flujo del pensamiento, discriminando perceptivamente entre acciones, estando conciente de ocuparse de las reacciones, el estudiante yoga pronto aprende el uso de su poder actínico. De modo de mantener una conciencia expandida, este poder debe ser puesto en uso, y cuando fluye a través del intelecto, cambia automáticamente la química del intelecto, al mismo tiempo que comienza a crear la naturaleza intuitiva.
Cambia lo que piensas de ti mismo. Siente que vienes de lo que no tiene tiempo, no tiene causa y no tiene espacio. Visualiza el puro y radiante cuerpo de luz, el ser del alma, el “Yo Soy”, el “Observador.” Luego, alrededor de ello se forma la mente intuitiva, y alrededor de ésta se forma el intelecto. Luego se ven los chakras, gobernando los estados de la mente desde los más elevados a los más bajos, y las corrientes ida, pingala y sushumna. La naturaleza instintiva se forma alrededor de esto, luego el aura humana, a través de la cual las formas de pensamiento son creadas, luego el cuerpo de salud vital, y luego el cuerpo físico.
Tú recordarás de la semana pasada el primer aspecto del humano, el cuerpo físico y el segundo aspecto, el cuerpo de salud vital. El tercer aspecto es el cuerpo astral. El cuerpo astral es un duplicado casi exacto del cuerpo físico. Sin embargo, cambios que se manifiestan en el cuerpo físico, tal como envejecimiento, ocurren primero en la estructura del cuerpo astral. El cuerpo astral es de la mente subconsciente, al nivel de los chakras de la memoria y de la razón. Puede ser perturbado fácilmente y a veces es llamado el cuerpo emocional. Está hecho de prana ódico y mantenido intacto por el flujo general de vida de prana actínico que brota constantemente de su estructura atómica. Siendo el homólogo exacto del cuerpo físico, se asemeja al cuerpo físico en tamaño, forma, en todo sentido excepto en peso. Difiere en peso pues está compuesto de materia astral ódica. Esta materia vibra a una frecuencia de vibración mayor que la que podemos denominar materia física.
Trata de hacerte la imagen del hecho que el cuerpo físico y el cuerpo astral son de vibraciones diferentes y que encaja uno dentro del otro, conectados por el factor de energía, que es la energía pránica ódica del cuerpo de salud vital. El mundo astral vibra exactamente dentro del mundo físico que vemos con nuestros ojos físicos y que sentimos con nuestras manos físicas. Por lo tanto, es un duplicado exacto de todo lo que existe materialmente para nuestros sentidos físicos. Esto es lógico para nosotros, conociendo y habiendo identificado los estados de la mente, ya que cada estado de la mente es una forma de vibración trabajando al unísono con todos los otros. La mente única está en diferentes formas de vibración, trabajando junta, un aspecto dentro del otro.
Así como podemos caminar y hablar usando nuestra mente consciente y nuestro cuerpo físico como durante nuestras horas de vigilia, también podemos caminar y hablar usando el duplicado de nuestro cuerpo físico, nuestro cuerpo astral de la mente subconsciente, durante las horas en que estamos dormidos. Cuando estamos en el cuerpo astral en el mundo subconsciente, otra gente está también en ese mundo y formas de comunicación tienen lugar al igual que en el mundo físico.
Existe un cordón de fuerza ódica y actínica que conecta los dos cuerpos. Es llamado el cordón de plata. Si alguien viaja astralmente muy lejos de su cuerpo físico, o si tiene una experiencia astral intensa, será extraído un suministro extra de energía del cuerpo de salud vital y del cuerpo físico, y la persona se sentirá cansada al despertar.
El estudio interno de ti mismo puede ser complicado, ya que eres un ser muy complejo de muchas dimensiones. A medida que nos embarcamos en el estudio de esta semana sobre el “tú” interior, puede ser de gran ayuda tener una lista a la que te puedas referir en uno u otro momento, para poner en el orden apropiado las distintas piezas. Las enseñanzas ancestrales que se condensan en este libro, audazmente sostienen que el ser humano es más de lo usualmente se entiende, esto es un cuerpo mortal con un intelecto, grande o pequeño. El ser humano, como lo entienden los místicos, es el alma inmortal rodeada de siete aspectos. A continuación doy un resumen de los siete aspectos del ser humano que se establecen alrededor del cuerpo actínico-causal del alma, anandamaya kosa, “cobertura de dicha”: 1) el cuerpo físico, annamaya kosa, “cobertura hecha de alimento”; 2) el cuerpo de salud vital, pranamaya kosa; 3) el cuerpo astral, aspecto instintivo de manomaya kosa; 4) el aura humana y la mente instintiva, prabhamandala y manas chitta; 6) el sistema nervioso sutil, nadis y chakras; 7) la mente intuitiva, cobertura actinódica causal, vijnamaya kosa, “cobertura de cognición.”
Así como tenemos escuelas, entretenimientos, discusiones y reuniones con amigos en la mente consciente en el plano físico, de la misma manera vamos a la escuela, disfrutamos de entretenimiento, discutimos problemas y nos reunimos y hablamos con amigos en el plano astral. Así como la mente subconsciente recibe impresiones de la mente consciente durante las horas de vigilia, de la misma manera la mente consciente recibe impresiones de la mente subconsciente a medida que atravesamos experiencias durante las horas en que dormimos.
De la misma manera, personas han visto con los ojos de su cuerpo astral mientras estaban simultáneamente conscientes a través de sus ojos físicos, gente en el plano astral. De la misma manera, aquellos que están viajando en el plano astral pueden ver personas en el plano físico, cuando miran a través del campo de fuerza ódico astral hacia el mundo grosero de la mente consciente. El viajar es mucho más rápido en el plano astral, ya que esto es hecho a través del deseo, y el cuerpo astral es una frecuencia de vibración mucho más refinada que lo que es el cuerpo físico, que funciona como sabemos cercano a la secuencia temporal.
La Vida en el Plano Astral
Cada noche cuando lees tu lección en este libro, date cuenta de que aquí está tu clave para entrar en la escuela astral de la Academia del Himalaya. Yéndote a dormir pensando en la lección que has estado leyendo, trata de levantarte lentamente en la mañana y con esfuerzo recuerda lo que has estado haciendo durante la noche en el plano astral.
El mundo astral es un plano en el espacio, exactamente como el mundo físico, como lo conocemos en la mente consciente, es un plano espacial. Es la particular frecuencia de vibración que cada uno de estos mundos genera lo que determina el plano espacial que ocupa. Mirando a través de la mente consciente, percibimos el espacio exterior. Mirando a la mente subconsciente, percibimos el espacio interior. Así como las estructuras de hábito de la mente subconsciente controlan mucho de nuestra mente consciente, la mente superconsciente controla muchas de las cosas que ocurren en el plano astral a través del cuerpo astral subconsciente. Esto está relacionado con el despertar de la mente sub-superconsciente. La mente sub-superconsciente se vuelve más y más fuerte, siempre que ejercitemos nuestra intuición al nivel mental-consciente.
Así como eliges tus amigos en el plano consciente físico, de la misma manera atraes seres afines a ti en el mundo astral. Manteniendo nuestros hogares limpios y apacibles, manteniendo nuestros cuerpos y nuestra vestimenta frescos y limpios, la fuerza ódica se vuelve muy pura y nos permite estar más vivos actínicamente. Esta condición también mantiene a la gente astral más baja lejos de nosotros, en tanto que nosotros mismos no entremos en una vibración ódica astral instintiva. La vibración actínica espiritual, mantiene alejadas las influencias astrales bajas, así como puertas, cerrojos, ventanas y paredes desalientan la de personas no gratas a edificios.
No es recomendado admitir personas astrales bajas si eres vulnerable a esta posibilidad, ya que al hacerlo se crea un influjo doble de fuerza ódica, mientras que el esfuerzo del estudiante yoga es el volverse actínicamente superconsciente y no el intensificar el subconsciente ódico. Los seres astrales viven en su propio mundo en el plano astral. Posiblemente tú también entras en este plano a la noche, pero durante el día debemos prestar atención a las de nuestra mente consciente y ocuparnos de nuestros programas inmediatos, manteniendo los dos mundos separados y distinguibles así como el estado cuando nos hallamos dormidos está separado de nuestro estado de vigilia.
Cuando el cuerpo físico muere, esto corta automáticamente el cordón de plata actínico que conecta los cuerpos físico y astral. Entonces el proceso de re-encarnación y vuelta a nacer comienza eventualmente. El cuerpo físico queda en el plano físico como un conglomerado de fuerzas magnéticas y comienza a disolverse en las fuerzas de la naturaleza que lo rodea. La vida actínica del cuerpo físico y del cuerpo de salud vital asciende por el cordón de plata a medida que este se disuelve y da una carga tremenda al cuerpo astral. Este movimiento registra en el cuerpo astral subconsciente todos los patrones de memoria de la mente consciente de la vida recién vivida, y la persona se vuelve totalmente consciente en el plano astral.
Esta tremenda carga de fuerza ódica y actínica registrándose sobre el cuerpo astral en el momento de transición o muerte, es lo que estimula y lo que da el impulso al proceso de reencarnación. Este proceso es en su mayor parte controlado por la de las fuerzas de hábito subconscientes. Antes de que el ciclo de reencarnación tenga lugar, sin embargo, la persona que acaba de partir, a menudo vuelve a crear rápidamente los mismos estados de conciencia, los mismos intereses a los que estaba acostumbrada en el plano físico, y puede continuar, como habitualmente, reuniéndose con su familia, quienes la visitan en sus cuerpos astrales durante las horas en que duermen. Aunque el cuerpo astral está aún ligado por las estructuras de hábito de su vida física, continúa consumiéndose desde el momento de la transición, y la fuerza ódica continúa siendo realimentada al plano físico en un esfuerzo por hacer contacto de nuevo con la familia, los amigos y las personas queridas a través de la memoria y el deseo. Otro cuerpo físico es creado y se lleva a cabo una vuelta al mundo consciente. El viejo cuerpo astral es descartado y las nuevas fuerzas actínicas generadas dan vida a un nuevo cuerpo físico y a un nuevo cuerpo de salud, junto con un nuevo cuerpo astral. El nuevo cuerpo astral es la suma de todas las experiencias subconscientes que precedieron, y puede ser muy maduro en el momento en que el cuerpo físico es sólo un niño. La forma ódica astral que fue dejada es llamada caparazón astral y eventualmente se corresponde con el cadáver del cuerpo físico que murió.
El Aura y la Mente Instintiva
Al comenzar el estudio del cuarto aspecto de la persona, mantengamos presente los primeros tres: el cuerpo físico como primer aspecto, el cuerpo de salud vital como segundo aspecto y el cuerpo astral como tercer aspecto. El cuarto aspecto es la mente instintiva y el aura humana, el espectro colorido que registra cualquier estado de la mente por el cual pasa la persona. El aura humana es la reflexión de la evolución específica. Pero registra más claramente los patrones reaccionarios básicos de la mente instintiva.
Dentro de la mente instintiva existen ambas fuerzas ódicas agresivas y pasivas. Algunas de estas son temor, enojo, celos, engaño, orgullo, codicia – y también existe esa forma de apego a veces denominada amor ódico o magnético, así como felicidad y cariño. Estas emociones son ya sea agresivas o pasivas, dependiendo del factor motivador involucrado. Los factores motivadores son deseo, una falta de control de la fuerza ódica, o un tipo de flujo superconsciente actínico que motiva desde el interior hacia el exterior de la conciencia humana. Cuando este flujo actínico entra en acción, las emociones más refinadas de compasión, benevolencia y gozo son experimentadas. Básicamente, todas estas cualidades pueden ser definidas ya sea como ódicas o como actínicas. Las fuerzas actínicas fluyen desde el meollo del alma hacia fuera a través del campo de fuerza ódico, y cuando las fuerzas actínicas amenguan, las fuerzas ódicas cuajan y velozmente invaden para llenar el vacío.
El temor es una fuerza ódica agresiva. Los dos colores básicos del aura ódica son gris y rojo. Gris es el color del temor, que cuando lleva a la depresión de temor intenso, se vuelve color negro. Rojo es el registro de enojo del aura. En un estado reprimido de la mente instintiva, cuando el deseo no ha sido alcanzado, el aura registra un color negro rojizo para representar la emoción de la lujuria.
El temor domina la vida de muchas personas, aún cuando ellas no tienen ninguna razón para temer. Es un mecanismo protector de la naturaleza instintiva más baja inherente a cada ser humano; y a los animales también. El temor a la oscuridad por ejemplo, nació de la carencia de refugio del hombre primitivo. Mucho antes de que descubriera el uso del fuego o incluso que aprendiera a vivir en cuevas, se estremecía en la oscuridad cuando el sol se ponía, ya que sabía que estaba a la merced de los animales salvajes y de otros peligros de la noche. Aún hoy día, la habilidad del ser humano de temer lo dota de una cautela natural al enfrentar lo desconocido. La cobertura gris impregna el aura durante la investigación de protección hasta que es probado que existe una condición de seguridad. El ser humano actual aún mantiene el temor a la oscuridad. Pero ahora se rodea de luz eléctrica simbolizando la nueva era dorada en la cual su fuerza actínica ha comenzado a penetrar a través de la mente instintiva, refinando su mente así como el fulgor de la electricidad refina la vibración de la Tierra durante la noche. Entre otras formas de temor se hallan el temor a la muerte, el temor a la pobreza, el temor al agua y el temor a las alturas.
El ser humano actual aún mantiene el temor a la oscuridad. Pero ahora se rodea de luz eléctrica simbolizando la nueva era dorada en la cual su fuerza actínica ha comenzado a penetrar a través de la mente instintiva, refinando su mente así como el fulgor de la electricidad refina la vibración de la Tierra durante la noche. Entre otras formas de temor se hallan el temor a la muerte, el temor a la pobreza, el temor al agua y el temor a las alturas.
El enojo es también, así como el temor, un control instintivo, y en su momento sirvió un propósito. La arremetida de furia servía para proteger los intereses privados del ser humano en situaciones críticas inyectando en su sangre y preparándolo así para la defensa. Pero a medida que el ser humano evoluciona acercándose a su real ser actínico, descubre que el amor actínico, la comprensión la compasión y la sabiduría son cualidades más elevadas que la furia. Otras dos emociones instintivas que motivan las fuerzas ódicas pasivas y agresivas son los celos y el engaño
La edad actínica se halla brotando en el planeta. Sus señalizaciones anunciando la mente espiritual del ser humano están representadas en forma simbólica en sucesos en la Tierra, como ser la luz eléctrica, la energía atómica, las sondas espaciales, las sondas en el subconsciente, los sondeos de vidas pasadas y los peligrosos estados expandidos de conciencia estimulados por sustancias químicas. Todo esto y más, muestra que el ser humano ha sobrepasado las emociones instintivas bajas tales como celos, representados en el aura ódica que rodea y atraviesa el cuerpo con el color verde oscuro, y el engaño con el color gris verdoso.
Controlando los Instintos
Sí, el ser humano ha superado los celos y el engaño, pero ¿con qué frecuencia se da cuenta de esto? Los periódicos están llenos de ejemplos de personas que se dejaron controlar por estas emociones. Cuando se sienten celos, uno siente que la persona que se admira tiene más control sobre las fuerzas ódicas y actínicas que lo que uno tiene, y en un frenético esfuerzo en balancear las fuerzas, se idean planes para destruir las fuerzas ódicas o detener el flujo de las fuerzas actínicas de su víctima. Los celos son traicioneros cuando se vuelven activos y agresivos y hacen a la persona falsa.
Muchas personas no sienten que la falsedad sea una emoción luego de que ha existido en su naturaleza por un tiempo suficientemente largo como para volverse un hábito. Las emociones instintivas a menudo se vuelven hábitos cuando se les permite dar mucha rienda suelta, especialmente esas emociones básicas y bajas – temor, enojo, celos y engaño – todas las cuales residen en los chakras bajos, por debajo del chakra muladhara.
El temor, la furia, los celos y el engaño producen un tejido ódico del aura de color verde, gris, negro y rojo, circulando a través de los órganos del cuerpo astral, afectando los órganos del cuerpo físico así como drenando el cuerpo de salud vital del necesario poder ódico. Esto reduce el flujo actínico a un mínimo, de modo que la única vida en el cuerpo se halla en una apagada y astuta chispa en los ojos.
Estas emociones instintivas básicas de la mente subconsciente son la sustancia a través de la cual evolucionamos. A medida que se lleva a cabo mayor control de las fuerzas los colores del aura se aclaran y la naturaleza se refina, Este proceso de refinamiento se lleva a cabo rápidamente a través de disciplina en el camino yoga raja a la iluminación. Todo esfuerzo que tú haces para refrenar y controlar tu naturaleza instintiva básica te trae más cerca de tu meta espiritual. Existe un dicho muy verdadero, “tu eres simplemente tan actínico como tu fuerza ódica activa más baja.” Esas cosas a las que aún reaccionas representan tus puntos bajos y deben llevarse a comprensión actínica antes de que puedas disolver el campo de fuerza ódico que los contiene.
Otra dimensión de la mente instintiva es la mente de hábito. Los hábitos son edificados en nosotros desde la infancia. Algunos se mantienen conscientes y otros entran en el subconsciente. Los más difíciles de superar son nuestras habituales identificaciones con los campos de fuerza de nuestra ciudad o estado, nuestro país, nuestra raza, e incluso el mismo mundo. Las muchas ramificaciones del comportamiento humano que corresponden al estudio de la mente de hábito podrían llenar muchos libros. Parcialidad es una de las emociones negativas contenidas en la mente de hábito. Puede ser que no pensemos en la parcialidad como en un hábito, pero sí lo es. Muchos adultos conservan muy fuertes prejuicios habituales. A ellos no les importa las personas que no pertenecen a su raza en particular, a su casta o a su clase social.
Cuando se produce un cambio abrupto o una perturbación en la mente instintiva de la raza, sus fuerzas pueden en forma abrupta y rápida volverse agresivas, despertando las emociones instintivas bajas. Sin embargo, cuando a la mente racial se le permite seguir su curso natural de evolución, o es mantenida bajo control, y su propio sentido es trascendido, entonces el ser humano se da cuenta que no puede juzgarse a sí mismo o a otro basado en la raza, el color, la casta, la creencia o la nacionalidad, sino en la individualidad espiritual.
Haz una lista de las emociones negativas que aún residen en tu campo de fuerza instintivo. Si encuentras que estás dominado por una o más de estas emociones, admítetelo honestamente. El admitirlos, el encararte a ti mismo afloja el agarre de la fuerza ódica y permite que un poco de fuerza actínica penetre y disuelva el campo de fuerza bajo de la emoción que estás examinando. Primer paso – admisión; segundo paso – observación. Cuando por ejemplo te enfureces, te vuelves temeroso o celoso, obsérvate a ti mismo en esta acción. Inmediatamente vuélvete consciente de la fuerza actínica. Vuélvete un ser vacío de energías sin colores; ve los colores oscuros del aura disolverse en un resplandor de azul, amarillo, lavanda y blanco. Tú puedes hacer esto con tu comprensión actual de que la fuerza actínica es más elevada que la mente instintiva, mucho más grandiosa que el cuerpo astral o que el cuerpo físico y el cuerpo de salud.
El Intelecto o Llama del Aqua.
El quinto aspecto del alma es la cobertura causal ódica, o mente intelectual, conocida en Sánscrito como buddhi chitta. Funciona en el plano causal ódico dentro del Segundo Mundo de existencia, Antarloka, el dominio creativo del intelecto. Aquí el individuo organiza la información, adquiere nuevas ideas a partir de observar proyectos viejos, y usa su conocimiento para mover vastos campos de fuerza magnética en la superficie de la Tierra. Este plano es primariamente subconsciente, con ocasionales influencias de la superconciencia. Es básicamente un plano mental donde las fuerzas ódicas son manipuladas. El intelecto es el aspecto del alma que tú usas cuando te sientas y piensas, memorizas y razonas. El intelecto puede también ser proyectado a lugares distantes sin dejar al cuerpo físico. A través de este aspecto, el adepto puede percibir lo que se halla allí y acumular conocimiento o información.
Existen personas hoy en todo el mundo, que se han desarrollado únicamente hasta el cuarto o quinto aspecto de la persona y son guiadas simplemente por las estructuras de hábito de la mente instintiva-intelectual. Pero el gobierno de los campos de fuerza ódicos en el mundo de hoy es llevado a cabo a través del control consciente del intelecto o de la cobertura causal ódica.
La diplomacia, una clase de amor – el no querer herir al prójimo, la supresión de las emociones de odio y enojo – trae una clase de armonía. Estos son productos del intelecto que cuando se desarrolla en una fuerte cobertura intelectual, es capaz de controlar las emociones bajas a través de memoria controlada, razón controlada y fuerza de voluntad controlada, las tres facultades de nuestra habilidad de gobernar a las fuerzas de la naturaleza.
Ni sobreestimes ni subestimes al intelecto, ya que él llena muchas funciones importantes en la vida, la gran experiencia. Pero recuerda que el intelecto no es la totalidad del ser humano, es solamente, hablando en forma figurada, el quinto aspecto. El intelecto no es la mente entera, es solamente una parte, aproximadamente un décimo de la mente. El subconsciente y el superconsciente completan los otros nueve décimos.
El conocimiento dogmático es una facultad de la memoria. Estudiamos, escuchamos, oímos, y mencionamos la opinión de otros. El conocimiento dogmático es almacenado en la grilla de memoria de la mente subconsciente. Esto nos da seguridad o una plataforma para el intelecto, haciéndolo más fuerte y desarrollando un ego. Por lo tanto el intelecto es nuestro ego. El ego separa a las personas de las personas, a las naciones de las naciones y al alma de la realización de su Ser.
"“Tu verdadera educación es la universidad interior.” Quizás hayas estado pensando que esta declaración es anti-intelectual, en contra de la educación. Examinemos el verdadero significado, función y propósito de la educación. La educación no es una vestimenta. No se te pega a ti. No es la colección que tienes de las opiniones de otras personas. A través de la educación tú estimulas tu intelecto. La educación es aquello que sacas de adentro tuyo como resultado de tu interés personal en el cumplimiento de tus karmas de nacimiento, o prarabdha karmas. La educación significa exponerse a nuevas ideas y antiguas opiniones, dándote las herramientas para explorar tus propias opiniones libremente, tomar decisiones, investigar y reverlas, y avanzar en tu comprensión de Dios, del alma y del mundo. Esto es educación. No es estática. Es tan fluida como un río. O al menos debería serlo. Tú puedes elegir, tú tienes la habilidad de remoldear tu intelecto de la manera que quieras. Las grandes verdades de la vida son una parte de tu ser. Están dentro tuyo. Ellas se te manifiestan lentamente a medida que evoluciona tu comprensión de ellas. Y sin embargo están siempre allí dentro de tí, esperando ser realizadas.
El intelecto es el ego externo, pero es el ego externo cuando está en control y se ha separado suficientemente de la superconciencia para volverse dogmático. Cuando el intelecto representa el ego, decimos que una persona es incapaz de cambiar su forma de pensar, sin importar cuánto trates de convencerla o cuánto hables con ella. Es testaruda, inflexible, incluso poco amistosa si se vuelve inquieta o perturbada en su esfuerzo por mantener unido su intelecto.
La Naturaleza Intuitiva
Observa al intelecto como se manifiesta en el mundo a tu alrededor. Puedes ver sus límites. También puedes ver cuando se vuelve una herramienta para la mente intuitiva. Cuando descubres grandes verdades en los libros que lees, cuando te llegan ideas creativas, observa, con desapego afectivo, la gente a tu alrededor, las situaciones por las que pasas en la vida. Como has aprendido, las observaciones dan nacimiento a la comprensión, y la comprensión viene de tu mente superconsciente. Entonces, el intelecto debe ser desarrollado hasta cierto punto y luego controlado a través del control del pensamiento. Las formas del pensamiento son manifestaciones de materia astral, o fuerza ódica, y viajan a través del espacio astral, o campos de fuerza ódicos, de un destino a otro. Ellos pueden crear, preservar y destruir. Las formas de pensamiento pueden ser vistas, así como las auras pueden ser vistas.
El intelecto es el ego externo, pero es el ego externo cuando está en control y se ha separado suficientemente de la superconciencia para volverse dogmático. Cuando el intelecto representa el ego, decimos que una persona es incapaz de cambiar su forma de pensar, sin importar cuánto trates de convencerla o cuánto hables con ella. Es testaruda, inflexible, incluso poco amistosa si se vuelve inquieta o perturbada en su esfuerzo por mantener unido su intelecto.
Si la naturaleza intelectual se vuelve perturbada, el cuerpo astral entonces toma control y entonces la mente instintiva o las cualidades instintivas prevalecen en ese momento. Esto es muy evidente en gente indisciplinada, porque la naturaleza intelectual es indisciplinada. Cuando el cuerpo astral y el intelecto trabajan mano a mano, ellos crean un individuo instintivo-intelectual lleno de conocimiento dogmático, tendencias instintivas indisciplinadas y emociones de odio y temor que no han sido transmutadas hacia el dominio de la razón y que no han sido controladas permitiendo que se construya una red de patrones de memoria positivos.
Dentro del ser humano, y funcionando a una frecuencia de vibración diferente del intelecto, se encuentra el poder o fuerza motivadora de la mente, los chakras, o centros de fuerza. Existen siete de estos centros de fuerza básicos, que son estimulados en movimiento y apertura por las corrientes ida, pingala y sushumna. Ida y pingala son corrientes síquicas ódicas (ying y yang de los chinos) entretejidas alrededor de la médula espinal. Directamente a través de la médula espinal circula la corriente sushumna, que es actinódica. La corriente ida es fuerza ódica pasiva; la corriente pingala es fuerza ódica agresiva. Sushumna es una corriente actinódica. Estas corrientes gobiernan el sexto aspecto del ser humano, los chakras. Estas corrientes son como las riendas que guían a un caballo cuando cabalgamos en una dirección u otra.
La naturaleza intuitiva, el séptimo aspecto del ser humano, está compuesto de una mayor cantidad de energía actínica que de ódica. Está formado por la corriente sushumna, que circula en forma ascendente entre las corrientes ida y pingala a través de la médula espinal. Es el estado de la mente que el estudiante yoga debe identificar como propio por así decir. Hasta ese momento, él se identifica usualmente con la mente intuitiva de su guru. Esta identificación sirve como constante recordatorio de la existencia de su propia naturaleza intuitiva. Muchos estudiantes parecen reconocer cuando el guru se halla en un estado elevado de toma de conciencia intuitiva, pero pueden no darse cuenta que el reconocimiento de ese estado es su propio estado elevado de conciencia intuitiva, que sucede simultáneamente con el del guru. Este es uno de los grandes beneficios que se le otorga al estudiante yoga que trabaja en un sistema de guru: la oportunidad de identificarse con la mente intuitiva del guru.
Cuando el estudiante yoga aprende a controlar su propio campo de fuerzas ódico hasta el punto de que él no se identifica más con su cuerpo o su intelecto, el puede entonces identificar su ego externo con su naturaleza intuitiva o mente sub-superconsciente. Esta nueva y humilde identidad es un sentido esporádico en los estadios iniciales del sendero yoga, ya que únicamente cuando el estudiante es realmente actínico, es que él utiliza la mente intuitiva conscientemente, percibiéndola a través de sus facultades de conocimiento. Uno no tiene pensamientos cuando se halla en este estado de toma de conciencia total. En esta conciencia, uno ve y percibe a través del chakra anahata de conocimiento directo. La naturaleza intuitiva es el aspecto más refinado del cuerpo astral. A pesar de que el aspecto intuitivo está hecho primordialmente de fuerza actínica, existe suficiente fuerza ódica dentro de él, para posibilitarle al ser humano entrar en el dominio de creación en el mundo material. Este séptimo aspecto del ser humano es una meseta, una nivelación de un ciclo de evolución y al mismo tiempo el comienzo de otro.
El Cuerpo del Alma. El Verdadero Tú
Dentro de los siete aspectos del ser humano yace el cuerpo del alma, el cuerpo causal actínico, anandamaya kosa, el verdadero tú. El cuerpo del alma tiene forma, así como el cuerpo astral tiene una forma, pero es más refinada y de una naturaleza más permanente. Es este cuerpo el que reencarna, creando a su alrededor nuevos cuerpos físicos y astrales, vida tras vida tras vida. Este proceso madura y desarrolla el cuerpo del alma. Por lo tanto tenemos almas viejas y almas más jóvenes, dependiendo de la madurez y del desarrollo del cuerpo del alma, dependiendo del número de vidas o de la intensidad de las experiencias de maduración por las cuales el individuo ha pasado.
El cuerpo del alma es luz pura, hecha de cuantos. Es indestructible. No puede ser herido ni dañado de ninguna manera. Es ser puro, creado por el Señor Siva, madurando en su camino hacia la unión final con El. El cuerpo del alma es radiación constante. Su mente es la superconciencia, que contiene toda la inteligencia, y que está constantemente consciente, que no duerme y que expande toma de conciencia a medida que el cuerpo del alma madura. Para la persona que ha realizado su alma, la toma de conciencia viaja a través de la mente como el viajante viaja de ciudad a ciudad, de país a país, nunca quedándose atrapado en un área más de lo necesario, siempre conscientemente consciente de toma de conciencia en conciencia en todo momento. El cuerpo del alma vive en la eternidad del momento, consciente simultáneamente del pasado y del futuro como un solo ciclo. La naturaleza verdadera, la identidad personal segura y duradera, es realizarse a uno mismo como cuerpo del alma. Esto es el verdadero hallazgo de nuestras raíces, nuestra fuente, nuestra indestructible alma que siempre se halla madurando.
En los años que suceden a la iluminación completa, o Realización del Ser, al obtener un nirvikalpa samadhi estable, se comienza a formar un cuerpo de energía dorada actínica pura, el svarnasarira. Yo experimenté que esto comenzaba a sucederme en 1955. En ese momento había solamente suficiente fuerza ódica para mantener el cuerpo físico unido en actividad material. Este nuevo cuerpo actínico se construye a través de la práctica diaria de nirvikalpa samadhi, que constituye una de las más elevadas disciplinas del yoga siddha.
Sin embargo, debe ser mencionado que el primer gran logro por el cual el aspirante se debe esforzar es el experimentar la luz interior, que se enseña tanto a las personas en el grupo familiar como a los renunciantes, que implica que la persona tiene suficiente dominio interior y control sobre el intelecto de modo que la luz dentro de la cabeza o del cuerpo es realmente vista. Esto también implica un control del chakra manipura y una toma de conciencia consciente de cómo trabaja el chakra anahata de la cognición, permitiendo una explosión de energía actínica hacia el chakra visuddha del amor.
El siguiente paso para los aspirantes es lo que se conoce como “Rozar al Ser.” Cuando esto ocurre, el cuerpo del alma se libera, se hace completamente autónomo, de modo de que los aspirantes pueden ser entrenados en su control y uso consciente. Es en éste cuerpo que ellos asisten a clases en los planos elevados y se comunican a través de vibración con otros en cuerpo del alma. De allí en adelante, depende de ellos el entrenarse con el gurú personalmente de modo de aprender a usar y controlar el cuerpo del alma. Con este control y conciencia modificada ellos eventualmente llegan a una realización sostenida del Ser, nirvikalpa samadhi, en esta o en una vida posterior, ya que la próxima fase en el sendero hacia la unión es alistar y luego mantener una vida de renunciación en el verdadero sentido, volviéndose un Natha sannyasin.
Debe ser mencionado que muchos se frustran buscando realizaciones más allá de sus habilidades, al mismo tiempo que no llevan a cabo las realizaciones que están dentro de sus habilidades. Debemos recordar que savikalpa samadhi se relaciona con los chakras anahata y visuddha y es mantenido por un intelecto purificado y una fuerza de voluntad dinámica. Mientras que nirvikalpa samadhi está relacionado con los chakras ajna y sahasrara y con aquellos de más arriba y es mantenido con la completa renunciación al mundo al punto que el mundo renuncia al renunciante. Estos son los venerables sannyasins.
El control de la mente construye la naturaleza intuitiva. Dirigiendo el flujo del pensamiento, discriminando perceptivamente entre acciones, estando conciente de ocuparse de las reacciones, el estudiante yoga pronto aprende el uso de su poder actínico. De modo de mantener una conciencia expandida, este poder debe ser puesto en uso, y cuando fluye a través del intelecto, cambia automáticamente la química del intelecto, al mismo tiempo que comienza a crear la naturaleza intuitiva.
Cambia lo que piensas de ti mismo. Siente que vienes de lo que no tiene tiempo, no tiene causa y no tiene espacio. Visualiza el puro y radiante cuerpo de luz, el ser del alma, el “Yo Soy”, el “Observador.” Luego, alrededor de ello se forma la mente intuitiva, y alrededor de ésta se forma el intelecto. Luego se ven los chakras, gobernando los estados de la mente desde los más elevados a los más bajos, y las corrientes ida, pingala y sushumna. La naturaleza instintiva se forma alrededor de esto, luego el aura humana, a través de la cual las formas de pensamiento son creadas, luego el cuerpo de salud vital, y luego el cuerpo físico.
Como hacer Un viaje Astral
:El Desdoblamiento
astral.
Explicamos: El ser humano es un compuesto de cuerpo y alma, pero más que cuerpo es un alma. Estos cuerpos están unidos por un cordón de plata. San Pablo nos dice en la Biblia: "Poseéis cuerpo carnal y cuerpo espiritual".
Cuando la persona duerme, el ALMA o
cuerpo astral sale del cuerpo físico por la glándula pineal rumbo a la quinta
dimensión o mundo de los sueños.
En el sueño nos vemos como en una película, en donde cada uno es el actor principal.
En el sueño y con el ALMA en estado inconsciente, sin saber el por qué, podemos viajar a otras ciudades, a otros países, hablar con personas que no conocemos, hablar con las ALMAS de personas que ya murieron, ver cosas que van a suceder, etc.
En el sueño nos vemos como en una película, en donde cada uno es el actor principal.
En el sueño y con el ALMA en estado inconsciente, sin saber el por qué, podemos viajar a otras ciudades, a otros países, hablar con personas que no conocemos, hablar con las ALMAS de personas que ya murieron, ver cosas que van a suceder, etc.
Al despertar, el ALMA penetra
nuevamente al cuerpo físico y es posible que la persona traiga o no el recuerdo
de sus sueños.
Disponemos de prácticas para que usted mismo vea salir su alma del cuerpo, su cuerpo físico acostado y posteriormente se desplace conscientemente a cualquier lugar del espacio infinito.
Disponemos de prácticas para que usted mismo vea salir su alma del cuerpo, su cuerpo físico acostado y posteriormente se desplace conscientemente a cualquier lugar del espacio infinito.
.:La Salida en Astral...
Existe una ciencia y una sabiduría desconocida por la ciencia moderna. Los sabios y Maestros del pasado conocían la forma de viajar mas allá del tiempo y del espacio, para descubrir los secretos del Universo.
Por siglos esta información se ha mantenido oculta, pero en esta página revelaremos este misterio. Entregamos la llave para penetrar conscientes a la 5ª dimensión de la naturaleza, al mundo de lo desconocido, al mundo de las grandes revelaciones, o sea, la región astral.
Los iniciados, para viajar a esa 5ª dimensión utilizamos una poderosa clave:
El desdoblamiento Astral.
El desdoblamiento astral consiste en desprenderse a voluntad del cuerpo físico a la hora de dormir y viajar a la 5ª dimensión superior, también conocida como la Primera Región de los Cielos.
Con el desdoblamiento astral podrás adquirir la sabiduría de los profetas, viajar a lugares jamás imaginados, ver el pasado y el futuro, conocer civilizaciones de otros planetas y abrir las puertas al conocimiento universal.
.:Práctica para salir en astral
Usted se acuesta y relaja su cuerpo para eliminar la tensión muscular. Coloca la mano izquierda sobre el corazón y luego la derecha sobre la izquierda. Lleva la atención al corazón y ora El Padre Nuestro, solicitando a su Dios interior, le ayude a salir en cuerpo astral. Para facilitar la salida consciente en cuerpo astral, pronuncie un mantram o palabra de poder: FARAON; esta se pronuncia de la siguiente forma: FAAA RRRAAA OOONNN.

Repetid este mantram muchísimas
veces, podéis vocalizarlo un poquito más suave, también lo podéis vocalizar
mentalmente y adormeceros conservando las rodillas levantadas verticalmente,
adormeceros. Sentirás que todo el cuerpo se adomecerá y se pondrá muy pesado.
Esto es muy normal y ocurre todas las noches, ya que es el proceso del cuerpo
al quedarse dormido.
De inmediato, escucharás detrás de la cabeza, en el lado derecho un sonido muy agudo como el que produce un grillo. Cuando escuches ese sonido, no te asustes, elévalo de volumen y dale mayor resonancia a voluntad y cuando el sonido esté vibrando intensamente, levántate de tu cama; no te pongas a pensar que haces, "qué si te levantas donde queda el cuerpo..."; simplemente levántese y al levantarse, la naturaleza se encargará de separar al cuerpo astral del cuerpo físico, usted lo único que tiene que hacer es levantarse. Claro que no se trata de levantarse mentalmente, levántese de su cama. Todas las noches lo haces inconsciente; ahora lo vas a hacer consciente.
Al salir de tu cuerpo das un saltico con la intensión de flotar en la atmósfera. Si usted flota es que está en cuerpo astral. Si no flota, vuélvase a meter en su lecho y repita el experimento. No se canse, nunca se canse, si no pudo, mañana lo logrará. Muchas personas triunfan inmediatamente, otras demoran uno o dos meses; en todo caso la voluntad y la tenacidad nos harán triunfar.
En la salida en astral consciente no hay que tener ningún temor, pues de todos modos al dormir siempre salimos inconscientemente y no nos pasa nada.
No te preocupes como has de volver, porque el cuerpo físico al momento de despertar te atraerá hacia él. No existe la posibilidad de que te quedes en algún lugar o que mueras, ya que estas atado a tu cuerpo físico por el cordón de plata. Tampoco nadie podrá entrar dentro de ti, porque si así fuera, ya todos hubiésemos despertado en otros cuerpos.
.:¿A donde podemos ir?
Al desdoblarte estás libre de tu cuerpo físico y listo para viajar a la velocidad de la luz (Einstein demostró que el producto de la masa por la velocidad de la luz al cuadrado es igua a energía, esto tiene relación directa...). Le solicitas a tu Dios interno que te transporte al lugar que quieras investigar o conocer.
Podrás viajar a otros planetas y hablar con seres extraterrestres. Podrás viajar a otros países. Podrás viajar al lugar donde se encuentran los archivos akásicos de la naturakleza (el registro de las vidas pasadas
Podrás viajar al tribunal de la Justicia Divina o Palacio del Karma, donde todas las personas son juzgadas. Allí nos pesan nuestras buenas o malas obras y todo lo que hacemos tiene un valor que será premiado o castigado por los jueces divinos. Puedes invocar a los maestros que son seres de luz y conversar con los ángeles.
miércoles, 14 de marzo de 2012
La brutalidad interna del producto
¿Qué
pasa cuando la impunidad conveniente se esconde tras los indicadores
macroeconómicos y hace añicos el contrato social? ¿Qué nos queda cuando
la opción individual decide arremeter contra la brutalidad interna del
producto?
La brutalidad interna del producto
Ocurrió en la
esquina de casa. Cuatro adolescentes asaltaron a un joven en plena tarde
y huyeron sobre dos pequeños motores. El joven sufría su segundo asalto
en apenas horas. Ciego de furor, logró abordar su vehículo, perseguir a
los ladrones y embestirlos con tal violencia, que dejó a tres de ellos
instantáneamente muertos sobre el pavimento.
¿Terrible, no?
Pues solo es un detalle en esa trama de violencia que viven día a día
las calles dominicanas. De las personas con las cuales he hablado sobre
el suceso (casi todas cultas, leídas), como mínimo el noventa por ciento
aprobó entusiasmada la reacción del joven. Probablemente la inmensa
mayoría de la población nacional opine así mismo: Tomarse la justicia
por su mano no solo es correcto, sino que además merece aplauso.
No creo necesario
explicar lo que significa esa manera de pensar para la salud de
cualquier grupo social. Y ya ven, tampoco me es posible condenarla a
rajatabla. Ese joven, que pudo ser mi hijo o usted mismo, es otra
víctima de la impunidad conveniente,
una enfermedad fomentada desde el afán de poder y dinero que roe los
huesos de la sociedad dominicana. En este caso, el furor incontrolable
de la víctima convertida en victimario brota de una desoladora
indefensión y se dimensiona a través de la impotencia. Él sabe (como
sabemos todos) que esos jovencísimos delincuentes operan a la luz del
día, pistola en mano y con la complicidad de los agentes policiales.
Solo cuando no pagan a tiempo o cuando se hacen demasiado notorios, la
institución llamada a mantener el orden los ajusticia a través de los
famosos “intercambios de disparos”, que les impiden se sometidos a la
justicia y, por tanto, la oportunidad de revelar las interioridades de
ese contubernio rateril.
La impunidad
conveniente, transformada en pragmatismo social, es la más fértil fuente
de violencia generalizada. Se sabe que el transporte público dominicano
es de pésima calidad, abusivo y hostil; pero nadie quiere echarse en
contra a los empresarios del transporte disfrazados de sindicalistas. Se
sabe que los políticos van a los cargos públicos a enriquecerse, que
muchos de ellos están vinculados a los viajes ilegales hacia Puerto
Rico, la droga o el lavado de dinero; pero nadie quiere enfrentar un
sistema de caudillos que, salvando las distancias, difiere muy poco de
las prácticas que tipificaron a Desiderio Arias y compañía… Casi lo
mismo podría afirmarse sobre la seguridad social, la educación, la salud
y tantas otras áreas de la estructura social dominicana.
Cada uno de los
últimos años, el Gobierno de la isla nos ha mostrado en un rapto de
alborozo cómo crece el Producto Interno Bruto nacional, mientras la
crisis afuera no respeta ni al pipisigallo. El juego de ocultos proviene
de asumir que entre ese crecimiento y el desarrollo de la sociedad
existe una relación automática. Si vamos creer en las cifras absolutas,
Cuba exhibía uno de los crecimientos del PIB más notables y la menor
inflación en América Latina durante los años cincuenta. ¿Cómo se explica
entonces el entusiasmo con que la inmensa mayoría de la sociedad cubana
respaldó el delirio transformador de la revolución a finales de esa
década?
Regresando al
territorio nacional, fue una situación de descreimiento, escepticismo e
impunidad semejantes la que usufructuó Trujillo cuando capitalizó el
poder dominicano a finales de los años veinte del siglo pasado. Son esas
mismas situaciones las que capitalizan hoy los líderes populistas
latinoamericanos para vender utopías que, curiosamente, solo resultan
alcanzables si ellos se mantienen en el poder.
Cuando las cifras
macroeconómicas no se leen solamente en términos absolutos, sino desde
la perspectiva de la inequidad, la desprotección, la corrupción y la
negación de derechos, entonces se hace visible con toda su fuerza la brutalidad interna del producto.
Porque, si el equilibrio social no existe y el contrato colectivo
quiebra, lo único que queda es la opción individual; esto es, arremeter
contra la impotencia, no importa lo que ocurra luego. ¿Estamos
advertidos?
2012 Cuerpo Astral
Y un dia ... lluvioso... reflexioné..!
es importante el Cuerpo Astral?
Para que nos sirve...?
final de reflexión:
El Cuerpo Astral. es nuestro vehículo en estos tiempos.
El Cuerpo Astral se desarrolla. nacemos con las posibilidades pero sino la desarrollamos no tendremos un Cuerpo Astral que nos permita comunicación y entrar en la 5ta.
es importante el Cuerpo Astral?
Para que nos sirve...?
final de reflexión:
El Cuerpo Astral. es nuestro vehículo en estos tiempos.
El Cuerpo Astral se desarrolla. nacemos con las posibilidades pero sino la desarrollamos no tendremos un Cuerpo Astral que nos permita comunicación y entrar en la 5ta.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)

