miércoles, 2 de mayo de 2012

La vacuna contra la hepatitis B destruye el higado



Antes nos enterábamos por los diarios o revistas que tal o cual medicamento no era seguro, o que tal o cual alimento era peligroso, o que algún producto era dañino para nuestra salud, y lo hacíamos sin pensar en malas intenciones. Ni siquiera imaginábamos que habían estado testeando el producto con nosotros, y por un largo tiempo.

Hoy debería ocurrir lo mismo con las vacunas.


Pero lamentablemente la realidad es muy triste, y tenemos que entender lo antes posible que los diarios y revistas medicas están mintiendo. Y que la industria farmacéutica es absolutamente corrupta. Porque si no lo entendemos, nos morimos, o se mueren nuestros familiares, o nuestros niños. Entonces SIEMPRE tenemos que consultar en Internet, o con especialistas de confianza. SIEMPRE antes de consumir o administrar un medicamento.

"Según la tradición hipocrática, el nivel de seguridad de un medicamento preventivo debe ser muy alto, ya que está dirigido a proteger a personas contra enfermedades a las cuales quizás jamás se expongan", Marc Girard, en "Los peligros de la vacuna contra la hepatitis autoinmunes B".

Resulta ¿sorprendente? que la reciente investigación publicada en la revista Apoptosis, revele como la vacuna contra la hepatitis B, que está diseñada (presuntamente) para prevenir la hepatitis B (un virus que induce daños en el hígado), destruya las células hepáticas (el hígado).

El estudio titulado "La vacuna contra la hepatitis B induce la muerte apoptótica en células Hepa1-6", obliga a los investigadores a "... establecer un sistema de modelo in vitro susceptible a las investigaciones mecanicistas para determinar la citotoxicidad inducida por la vacuna contra la hepatitis B, y para investigar los mecanismos de dicha vacuna que producen la muerte celular".

Encontraron que la vacuna contra la hepatitis B provoca una "pérdida de integridad en las mitocondrias, inducción de apoptosis y muerte celular", en células hepáticas expuestas a una dosis baja de la vacuna contra la hepatitis B abyuvada.

Como adyuvante se utilizó hidróxido de aluminio , que cada vez se menciona más como una de las causas que contribuyen a la aparición de enfermedades autoinmunes en poblaciones vacunadas.

El descubrimiento sobre los daños que provoca las vacuna contra la hepatitis B en el hígado (hepatotoxicidad) confirma resultados anteriores (1999) que indicaron que este farmaco aumenta la incidencia de problemas hepáticos en niños de menos de 6 años, hasta en un 294% en comparación con los niños no vacunados.

Otro estudio publicado en la revista Hepatogastroentology durante el año 2002, observó que la vacunación contra la hepatitis B se asocia estadísticamente con reacciones gastrointestinales adversas como: hepatitis, enfermedades gastrointestinales y alteraciones de la función hepática.


Lizzy Daecher
BWN Argentina