martes, 15 de mayo de 2012

ASTRO-PSICO-FRECUENCIAS


Queridos herman@s este escrito esta muy interesante para que nos aclaremos sobre nuestro comportamiento diário.

Son más de treinta años ejerciendo como Astrólogo profesional. Probablemente hayan sido más de 7.000 las cartas natales que he realizado; en parte por la necesidad de comer, pues éste es esencialmente mi oficio, como por la propia afición que comporta dedicarse a esta Ciencia. Por pura necesidad de completar las posibilidades de sondeo de los temas astrológicos referidos a las personas, me diplomé en Psicología y por otra parte, la propia observación estadística del trabajo astrológico y el estudio del esoterismo; me ha dado a lo largo de estos años, una visión bastante objetiva de la personalidad humana.

Los años que dediqué a la investigación del fenómeno extraterrestre, me hicieron situar la evolución humana en la comparativa con estas civilizaciones que nos visitan.  Con todas estas premisas, como punto de partida, tengo que hacer una inquietante reflexión, referida al tiempo que nos toca ahora vivir y al comportamiento humano.

Antes tengo que hablar de determinadas frecuencias y magnitudes que en un principio pasan desapercibidas a la observación de nuestros sentidos. En Física se les denomina "Ondas transversal-magnéticas". Estas ondas Schumann vibran en la misma frecuencia que las ondas cerebrales de los seres humanos y de todos los mamíferos en general, es decir, 7.8 Hertz (ciclos por segundo). 7.8 Hertz es la frecuencia del hipotálamo y es la única frecuencia que existe en todos los mamíferos, incluyendo el hombre. Mientras el ritmo Alfa varia de una persona a otra y éste es de aproximadamente 9, 10, 11 Hertz, la frecuencia de 7.8 Hertz es como he dicho anteriormente, exactamente común a todos, es una constante normal biológica, que funciona como un marcapasos para nuestro organismo y sin esa frecuencia, la vida humana no seria posible tal y como la conocemos ahora.

Las ondas Alfa cerebrales, que como hemos dicho se aproximan a los 8 ciclos, producen un tranquilo ritmo del sistema nervioso  y un buen grado de  paz cerebral. Por lo tanto se podría deducir, que si nos acoplamos al ritmo terrestre; es decir, si vivimos y participamos de la Conciencia Planetaria deberíamos estar tranquilos, sosegados y con un ritmo vital en consonancia con nuestro entorno.  Pero  viviendo en las ciudades con el estrés propio de las pautas con las que nos vemos obligados a vivir, producimos ondas entre 10 y 12 ciclos, que son ondas Beta. Es decir, con más hiperactividad, nerviosismo y tensión psicológica, que inclina a la imprecisión, a la ira y a la tensión generalizada de todas nuestras pautas vitales. Tendríamos por tanto que afirmar, que la Tierra y su inteligencia: “Gaia” vive en un ritmo diferente al nuestro, por lo que aun viviendo en nuestro planeta,  ni sentimos la Tierra ni nos sintonizamos con sus frecuencias psicológicas. Somos extranjeros en nuestro propio planeta.

Las recientes mediciones de las ondas Schumann arrojan  una medida preocupante, cerca de los 12 ciclos. Es decir, que la Tierra estaría ahora acelerando sus frecuencias electromagnéticas. Este hecho nos hace reflexionar sobre la idea  que ahora mismo TODA LA RAZA ESTARIA PRODUCIENDO ONDAS BETA O LO QUE ES LO MISMO, ESTAMOS TODOS ACELERADOS. De ahí que ahora mismo practicar la meditación, la respiración consciente y la alimentación vegetariana nos ayudaría a bajar la frecuencia Beta a Alfa.

Recuerdo con cariño a un viejo contactado llamado Eugenio Siragusa, que hace treinta años hablaba extrañamente de una supuesta enfermedad: “Harvar” que según los extraterrestres, en estos tiempos se produciría en el hombre: “Furia animalesca; animo de matar y frecuencias muy bajas que predispondrían a la violencia, la tensión y a las bajas pasiones”

Por otro lado la alineación con el Hiper-centro Galáctico, que los Mayas citaban en sus famosas profecías para el 2012,  estarían propiciando un flujo de frecuencias electromagnéticas anómalas, que cada 12.500 años, habrían producido cambios tremendos en la vida terrestre, así como en los ritmos  electromagnéticos, como el cambio del eje magnético terrestre y cambios en el clima y biología terrestre.

Como se cita en el Apocalipsis, “Las Trompetas”  están sonando, anunciando cambios tremendos en la Humanidad. ¿Qué son las Trompetas?..... Por el momento, el fenómeno ha sido bautizado como "The HUM" humming noise (El Zumbido). Son diferentes rangos de frecuencias ELF o ULF, en los umbrales del oído humano. Algunas vibraciones son extremadamente graves, por debajo del rango de los 25Hz, otras en cambio son extremadamente agudas, próximas o por encima del rango de los 20.000Hz.

Curiosamente, los testigos aseguran que no sólo pueden oírlas, sino que frecuentemente vienen acompañadas de movimientos, como si la corteza de la tierra se moviera suavemente al ritmo del zumbido. Resulta curioso que muchos sordos, también lo perciben, algo característico de las ULF-ELF cuando van acompañadas de un patrón armónico.

Lo cierto es que hasta el momento nadie ha podido dar una explicación convincente del fenómeno. Los investigadores de la Agencia científica internacional Wosco aseguran que el 'HUM' podría estar provocado por el brusco aumento de la actividad solar y la intensificación de los procesos energéticos en el núcleo de la Tierra, registrados últimamente.

Por otro lado ya no se discute el “Cambio Climático” ni el agotamiento de recursos, ni la subida gradual de la temperatura, ni la superpoblación, ni el deshielo polar, etc., etc.,…  Desde el punto de vista sociológico estamos asistiendo peligrosamente a un  hecho inquietante y es que los poderes y mercados económicos se imponen en las políticas, por encima de los valores ideológicos, filosóficos y morales.  Un Banco no tiene Ética ni moral.

¿ESTAMOS TODOS LOCOS?  ¿HACIA DONDE VAMOS?...... Será mejor que cada uno se responda. Pero desde mi óptica personal y por la observación metódica de las cartas natales de las personas que se acercan a mi consulta observo un fenómeno ALTAMENTE INQUIETANTE que me empieza a preocupar. Pero antes tengo que hablaros de un pequeño detalle técnico dentro de la práctica astrológica, que sin duda podréis entender:

Me refiero al estudio de los Nodos Planetarios. En Astrología el Nodo Sur representa el Karma o las ataduras inconscientes que el nativo no puede evitar. Es decir, el gravamen o carga con la que nace y que no desaparece a lo largo de la vida. Lo que hizo mal en la vida anterior y que ahora se presenta como una carga limitadora, que tiene que superar en esta vida.

En estos dos últimos años, y más en los meses que llevamos de este año. Observo inquieto que las personas tendemos a repetir y por tanto a vernos prisioneros del Nodo Sur. Es decir, que las condiciones vibracionales del planeta están propiciando que vivamos más atados a nuestro Nodo Sur o a más prisioneros del Karma.  Observo que ahora más que nunca estamos expresando nuestras ataduras, nuestras limitaciones y la parte más negativa de nuestro destino. Es decir, que las partes más tensas de la carta son las que dominan nuestras vidas. Es como si una extraña energía no nos dejara escaparnos de nuestra naturaleza inferior, negativa y atávica. En otras palabras, estoy observando que ahora más que nunca el ser humano está expresando insolidaridad, maldad, indiferencia y ausencia de valores personales.

Pero lo que es más grave, y utilizando más la Psicología, estamos frustrando más que nunca nuestro comportamiento. Y cuando digo esto,  me refiero al autoengaño, que sobre todo se da en las personas que supervaloran su ego por encima del comportamiento colectivo.  Se trata de personas que sin conectar con sus limitaciones personales, se marginan ahora más que nunca, diciendo que viven espiritualmente y por tanto no participan del sentir  ni de las limitaciones colectivas.

Observo a personas que autodenominándose “espirituales” se vuelven marginales, aislados, y autodefensivos.  Sin analizar que sus vidas suelen ser patéticas, fracasadas y sin esperanza. Se trata de seres que creen estar por encima de los demás, y no les aguanta su familia, ni sus vecinos y ni ellos mismos se aguantan, fabricando paraísos personales y estados de conciencia engañosos, que riegan con insolidaridad, vicios, y hábitos insanos. 

Mi observación personal desde el punto de vista de la personalidad y del comportamiento humano utilizando la Astro-psicología, debo concluir con el hecho de que algo esta acelerando el comportamiento humano exaltando la parte más negativa de la raza. Y ante este hecho, unos; los más conscientes reaccionan con tristeza y depresión y otros frustran su comportamiento creyendo que su vida es espiritual y que no forman parte de la manada de locos que pululamos por este mundo.

Ahora sería bueno aplicar la moraleja del cuento que narra como cuando el Ogro ataca, el pueblo atemorizado sale corriendo cada uno por un lado haciendo válida la famosa frase. “Sálvese quien pueda…” El ogro sin duda sería la tremenda energía con la que se ve invadido el planeta y propicia que cada uno de nosotros saquemos  nuestro lado mezquino, guardando en  plan huraño nuestro mendrugo de pan, la roída moneda que guardamos bajo la tinaja o el ataque preventivo que damos a nuestro vecino, pues suponemos que él va a hacernos daño. Todos a la defensiva, dando codazos y empujones sin reparar en nuestros actos y en el daño que hacemos a los demás. Otros tantos observan y reflexionan interiormente diciendo “Esto no hay quien lo pare..”  Y se predisponen a vivir la vida sin reparar en nadie y en nada. Otros dicen. ¡El que venga detrás que espabile…! Sin que le importe que el que venga detrás sea su propio hijo o nieto.

¿Qué podemos hacer?..... Pues no creo que yo esté preparado para dar consejos. Entre otras cosas por que también yo he comprobado que mi Karma pesa ahora más que nunca y que aún estando atento no puedo liberarme de determinados comportamientos y por otra parte tampoco se como salir de este estado colectivo que parece dirigido por una extraña energía. 

Intuyo que ahora más que nunca deberíamos practicar la meditación, la respiración, alimentación y hábitos sanos. Pienso que deberíamos volver a la tierra, en la medida y modos que cada uno pueda. Tendríamos que practicar más la solidaridad colectiva y alejarnos más del sistema en el que vivimos, que sin duda esta equivocado.

Estas notas tratan en todo caso de aportar desde el punto de vista sociológico y desde la perspectiva astrológica lo que he comprobado y que puede ayudar al análisis del comportamiento humano en este tiempo insólito que nos toca vivir.

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