viernes, 1 de junio de 2012

Receta para protegerte del SOL este verano.

“Uno de los problemas con los que nos encontramos a la hora de elegir una crema con protección solar son los filtros que utilizan. Antiguamente se utilizaban filtros minerales naturales como el dióxido de titanio (titaniumdioxid), pero éste ha sido relevado por otros producidos artificiales como oxybenzone, benzophenone, amethoxydibenzoylmethane o dibenzoylmethane, que pueden provocar alergias, incluso pueden ser cancerígenos.
Con cosmética natural podemos prepararnos una estupenda leche o crema que nos sirva como barrera de los rayos UVB. Para esto debemos elegir las materias primas que más nos protejan del sol como el aceite de sésamo, de jojoba o de zanahoria, la manteca de karité y el dióxido de titanio”
Gladys Gómez Flores


Uno de los problemas con los que nos encontramos a la hora de elegir una crema con protección solar son los filtros que utilizan. Antiguamente se utilizaban filtros minerales naturales como el dióxido de titanio (titaniumdioxid), pero éste ha sido relevado por otros producidos artificiales como oxybenzone, benzophenone, amethoxydibenzoylmethane o dibenzoylmethane, que pueden provocar alergias, incluso pueden ser cancerígenos.

Con cosmética natural podemos prepararnos una estupenda leche o crema que nos sirva como barrera de los rayos UVB. Para esto debemos elegir las materias primas que más nos protejan del sol, y que son:
Aceite de sésamo, valorado por su eficacia como filtro solar ante las radiaciones UVB. Si además añadimos que favorece el bronceado natural y que hidrata la piel, ya tenemos la clave de su éxito cuando llega el verano. Por ser rico en ácidos grasos omega 6, minerales -en el que destacamos el  zinc- y su gran aporte en la vitamina E, revitaliza la piel y es antiflacidez

Aceite de jojoba: Vitamina E (antirradicales libres) ceramidas (regula la hidratación y reestructura el equilibrio graso), ácido linoleico (regenerador de las células de la piel). Aumenta la elasticidad y firmeza de la piel. Apto para pieles grasas. Antiarrugas, envejecimiento cutáneo, lo que lo hace ideal como base para una crema con filtro solar.

Aceite de zanahoria: óleo macerado de raíz Daucus carota, contiene una cantidad importante en beta-carotenos. Se emplea como potenciador del bronceado, ya que favorece la formación de melanina. Gran regenerador por ser rico en  vitamina A y E,  lo que lo hace beneficioso para pieles secas, con arrugas y con falta de firmeza. Suele mezclarse con otros aceites. Atención: su exceso en cantidad aplicada puede provocar manchas en la ropa o en la piel.

Manteca de karité: indicada para todo tipo de pieles deshidratadas, también para pieles sensibles. Emoliente, reparador, antigrietas de la piel, devuelve la elasticidad a las pieles secas en un tiempo récord. Es hidratante y, por su grasa, actúa de forma antideshidratante (evita que el agua de la piel salga). Ayuda a proteger la piel de las radiaciones UVB y UVA.

Dióxido de titanio: debido a su alto índice de refracción, sus capacidades absorbentes fuertes de la luz UV y su resistencia a la decoloración bajo luz ultravioleta. De allí que sea el bloqueador de los rayos UV más indicado para proteger la piel de los rayos dañinos del sol. Además de ser el mineral que causa menor irritación que los ingredientes químicos con absorbedores Ultravioleta.

Receta de crema de protección solar

INGREDIENTES para unos 100 gramos:
Fase acuosa
  • 65 grs. agua destilada
  • 5  grs. glicerina vegetal
Fase oleosa
  • 7   grs.  Tothom Wax (Glyceryl stearate, sodium stearate)
  • 20 grs.   de uno de los aceites indicados o una combinación de ellos
  • 0,5 gr.  Dióxido de titanio (FPS 15) 1 gr. (FPS 30)

PROCEDIMIENTO:


1º En recipiente A, colocamos los ingredientes oleosos (aceites, manteca de karité) y los solubles en aceite (dióxido de titanio). Ponlos a baja temperatura hasta que se hayan disuelto. No superar los 60 º C.

2º En un cazo B, vierte la fase acuosa. Calentar a la temperatura de trabajo 60 º C.

3º Vierte el cazo B en el cazo A

4º Mezcla removiendo bien. Se puede utilizar batidora eléctrica si es mucha cantidad.

º Pon la crema en un bote de cristal antes de que se enfríe. Pega una etiqueta con el nombre de la crema, ingredientes y fecha.

Los filtros de las cremas de protección solar se cuantifican por la capacidad de Factor de Protección Solar: es un número que mide cuantas veces más se puede estar expuesto al sol, es decir sin que la piel se empiece a poner roja (eritema). Utilizando una crema de FPS de 15, tendremos una protección de 150 minutos, con lo cual debemos ir renovando la aplicación cada dos horas y media aproximadamente.

Las cremas de protección solar con filtros solares reducen la cantidad de rayos que penetran en la piel, evitando las quemaduras y los cambios degenerativos de la piel, si se utilizan adecuadamente.

Gladys Gómez Flores
Terapeuta de Reiki -Quiromasajista- Fisioesteticista -Linfoterapeuta