domingo, 2 de septiembre de 2012

LAS SENSACIONES




Para librarnos de nuestra agitación tenemos que conocer sus razones básicas y sus causas. La negatividad, la contaminación o impureza mental, no pueden coexistir con nuestra armonía.

Generamos negatividades cuando nos ocurre algo desagradable, nuestros deseos no se satisfacen o estamos con personas que se comportan de maneras que no nos gustan. Esto causa tensiones en nusetro interior y comenzamos a atar nudos. Como durante toda la vida van a suceder cosas que no nos gustan y las deseadas puede que sucedan o no, este proceso de reacción, de atar nudos, hace que toda la estructura física y mental esté tan tensa y llena de negatividades que nos causa sufrimiento.

Tan pronto comencemos a observar la contaminación mental, ésta empezará a perder fuerza y poco a poco irá desapareciendo.

Hay que evitar los extremos: la represión y dar rienda suelta; enterrar la negatividad en el inconsciente no la erradicará y permitir que se manifieste física o verbalmente sólo creará más problemas.

La dificultad estriba en que no somos conscientes del momento en el que comienza esta contaminación. Empieza en las profundidades de la mente inconsciente y cuando llega al nivel consciente ha tomado tanta fuerza que nos arrastra y ya no podemos observarla.

Sin embargo, al surgir una contaminación en la mente, ocurren dos cosas simultaneas en el campo físico. La respiración pierde su ritmo normal y en niveles más sutiles se inicia una reacción bioquímica en el cuerpo que da lugar a una sensación. Todas las contaminaciones generan algún tipo de sensación.

Una persona corriente no puedeobservar las contaminaciones abstractas de la mente como el miedo, la ira o la pasión, pero con un adiestramiento adecuado y con práctica es fácil observar la respiración y las sensaciones del cuerpo, y ambas están relacionadas directamente con las contaminaciones mentales.

Este fenómeno físico y mental es como una moneda de dos caras. En una están los pensamientos y las emociones que surgen en la mente; en la otra la respiración y las sensaciones del cuerpo. Todos los pensamientos y emociones, todas las impurezas mentales que surgen, se manifiestan en la respiración y las sensaciones de ese momento. Por eso al observar las sensaciones o la respiración, estamos observando las contaminaciones mentales. En vez de huir del problema, nos estamos enfrentando a la realidad tal y como es. Si perseveramos, las negatividades, terminarán por desaparecer y empezaremos a vivir una vida feliz y en paz.

De esta manera, la técnica de la auto-observación, nos muestra los dos aspectos de la realidad: el interno y el externo. Antes sólo mirábamos el exterior, buscábamos en él la causa de nuestra desgracia, culpando a algo o alguien e intentando continuamente cambiar la realidad externa. Al ignorar la realidad interior, nunca entendíamos que la causa del sufrimiento reside en el interior, en nuestras reacciones ciegas hacia las sensaciones agradables y desagradables.

Cuando dejamos de reaccionar ciegamente, somos capaces de realizar actos verdaderos, actos que emanan de una mente equilibrada, una mente que ve y comprende la verdad.

Por eso es necesario conocerse a sí mismo -consejo que han dado todos los sabios-. Debemos conocernos no sólo en el ámbito intelectual de ideas y teorias, no sólo emocionalmente o a través de la devoción, aceptando de forma ciega lo que hemos oído o leído. Debemos experimentar directamente la realidad de este fenómeno físico y mental.

S.N. Goenka, maestro de meditación Vipassana.